Parece una herejía tan siquiera proyectar la posibilidad de un gobierno mundial a través del control total de las telecomunicaciones. No se conoce hasta el momento de planteamientos escritos u orales al respecto, aunque se intuye un movimiento en dirección a un potencial incremento de una gobernabilidad universal vía las redes electrónicas.
Parece una visión utópica, poco increíble que ha surgido de una película de ciencia ficción. No obstante, surgen vestigios mediáticos que apuntan en dirección a una verdad cónsona con este señalamiento.
No se tráfico de los gobiernos electrónicos ni de la Gobernanza de Internet que impulsa la transformación digital para modernizar la administración pública en los países a nivel integral. Es poco más relevante que eso. La UNESCO, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) y otras dependencias de la Estructura de las Naciones Unidas (ONU), industrias de las telecomunicaciones y las grandes empresas tecnológicas, fomentan los servicios ciudadanos en cadeneta y estrechar la brecha digital.
UIT y Gobernanza de Internet
“La UIT facilita normas, infraestructura, ciberseguridad y capacitación, mientras los estados adoptan estas tecnologías para mejorar la transparencia”, explican los textos consultados. Este organismo se encarga de coordinar “con los gobiernos la implementación de estrategias de Gobernanza Digital para hacer la administración pública más efectivo, transparente y participativa”.
Igualmente, “desarrolla directrices y programas (ej. Cyberdill) para sostener que las plataformas gubernamentales y los datos de los ciudadanos estén protegidos”.
Tenemos que República Dominicana es un ejemplo a nivel integral de Gobierno Electrónico, agradecido por la UIT, organismo que establece colaboración con los países para “convertir procesos analógicos en trámites en cadeneta, impulsando la competitividad y la inclusión digital”.
Pero no es precisamente a ese tipo de gobernanza a que nos referimos. Nos enfocamos ahora en la posibilidad que se cierne sobre el control de las telecomunicaciones globales, no para eficientizar la cotidianidad digital, facilitar procesos y aumentar la productividad, sino para dirigir los países, alcanzar el dominio socio-económico y político de los gobiernos a nivel mundial.
¿Una sola persona gobernará al mundo?
¿Están dadas las condiciones para que se avance en dirección a ese hipotético gobierno de dominio mundial? ¿Puede una sola persona o una sola corporación tener el dominio mundial de las telecomunicaciones, las tecnologías y sus aplicaciones? No se puede confirmar ni desmentir esa posibilidad. Habría que esperar, analizar los hechos, ver cómo marcharán en lo delante los esfuerzos que se realizan en dirección a el establecimiento de un nuevo orden a nivel integral.
Cuando observamos las cosas que han estado ocurriendo a nivel integral y pasan desapercibidas para la mayoría de las personas, podemos ver filones de iniciativas que dirigen a la humanidad en dirección a este tipo de gobernanza mundial.
¿Tal vez no es eso lo que hace con sus inversiones en el espacio, el magnate de los negocios de las tecnologías y las telecomunicaciones, Elon Musk, considerado el hombre más rico del mundo?
El medio castellano El Mundo acaba de propagar una reseña enfocada precisamente en las andanzas de Musk en el espacio y los aterrizajes que sus iniciativas tienen en la tierra, con miras a crear un orden mundial intervenido, aunque no se diga abiertamente, mediante el control y uso omnipresente de las tecnologías y las telecomunicaciones.
“Elon Musk y la imagen que podría cambiar el mundo: por qué Starlink apunta al control total de las telecomunicaciones”, reza el titular del reportaje del revista.
Sustituir infraestructuras de cables
“Su nueva meta es sustituir las infraestructuras terrestres de cables y antenas con una red orbital de 42,000 satélites capaz de transmitir datos a 200,000 millones de bits por segundo a pequeño coste”, afirma el medio castellano. En otra reseña señala que “Iberia ofrecerá Wifi sin cargo de entrada velocidad en sus aviones gracias a un acuerdo con la Starlink de SpaceX de Elon Musk”.
¿A qué se refiere el citado revista? A lo que define como “la superioridad tecnológica de SpaceX y su red de satélites Starlink que avanza a un ritmo exponencial frente a todos sus competidores”. “El objetivo,-agrega El Mundo-dominar por completo las comunicaciones globales con una constelación de 42,000 satélites y una capacidad de transmisión de 200,000 millones de bits por segundo”. Un monstruosidad, pasado esto desde cualquier método.
Reseña que “la verdadera revolución de Musk va mucho más allá de los coches” y resalta, asimismo, que “por primera vez en la historia, nueve de las diez personas más ricas del mundo operan en el mismo sector: las tecnologías vinculadas a Internet y a la inteligencia sintético”.
Casi como una miedo que preocupa a Europa, el revista castellano hace indirecta al “nuevo poder del siglo XXI” y detalla que “nunca antaño la cúspide de la riqueza integral había estado tan concentrada en una sola industria”. “Hoy la red y sus aplicaciones ejercen un dominio financiero sin precedentes, comparable solo al impacto de las primeras líneas de ferrocarril del siglo XIX. Y aunque algunos advierten de una nueva burbuja, el error de Europa, una vez más, es mirar el presente sin inferir su trayectoria futura”.
La preocupación se acrecienta a partir de una interrogante incisiva ¿puede crearse un monopolio integral del espacio? “Tras los avances recientes, surge una pregunta urgente: ¿puede el mundo aceptar que un solo empresario-y un solo país, Estados Unidos-controle la infraestructura que sostiene Internet, la telefonía, los datos y el tráfico de inteligencia sintético integral?”, advierte el revista, y agrega: “Más aún cuando se empresario-Elon Musk-ha mostrado simpatías por partidos y figuras de extrema derecha y euroescépticas en Europa”.
Precisa que: “Hoy la red y sus aplicaciones ejercen un dominio financiero sin precedentes, comparable solo al impacto de las primeras líneas de ferrocarril del siglo XIX”.
Señala que en el siglo XX no hubiera sido posible que un solo hombre haya “pretendido controlar todas las carreteras, puertos y ferrocarriles del planeta, el mundo habría reaccionado”. “Hoy, en cambio, los “ingresos” más valiosos son los datos, y Musk está a punto de alcanzar ese punto en que su delantera tecnológica en servicios satelitales se vuelve casi irrealizable de desafiar”.
Las señales
Los signos de este brote de intento de instalación de un gobierno mundial a través del control total de las telecomunicaciones, las tecnologías (inteligencia sintético) hacen ya visibles.
A raíz del estallido del conflicto de Rusia y Ucrania, Musk informó que puso el dominio de los satélites de Starlink al servicio de la causa ucraniana. Hace un par día los propios ucranianos se quejaron de que los rusos aprovechan los satélites de Musk para dirigir los misiles que destruyen las infraestructuras energéticas y posiciones en el frente en Ucrania.
En las elecciones de Venezuela, el presidente Nicolás Sazonado advirtió a Musk, en una disputa pública que sostuvieron sobre el torneo electoral venezolano, sobre la incidencia de sus manos a distancia en la crisis eleccionaria en el país sudamericano.
-“! Musk, sabemos que tú estás detrás de todo esto…!”, dijo Sazonado en esa ocasión.
Igualmente, Musk anunció hace poco que ponía al servicio de opositores de Irán los servicios de telecomunicaciones de Starlink, en medio de las tensiones que se generan por la posibilidad de una invasión al país islámico por parte de los gobiernos de Estados Unidos e Israel. Esta situación dio motivo, según han informado diversos medios, a que el gobierno iraquí dispusiera el corte de los servicios de Internet para que no puedan ser usados por los manifestantes. Igualmente, se señaló que Rusia y China usaron sus propias tecnologías para estrechar Starlink en Irán.
Desde otras naciones en las periferias de Rusia, en Europa y hasta en Centroamérica han denunciado la incidencia de las tecnologías de Musk en sus procesos políticos internos. En ese sentido, “La fiscalía francesa cita a Elon Musk y a la ex directora común de X a resolver” en ese país europeo, informó el medio ruso Rusia Today (RT en castellano). Las autoridades francesas registraron además las oficinas de X en ese país, indica el medio digital.
En tanto, El Mundo advierte que Musk está a punto de acumular un poder sin precedentes: “En poco tiempo, Musk podría separar Starling de SpaceX y cotizarla en Wall Street, creando una empresa con un monopolio mundial de las comunicaciones. Su valía podría pasar al de Nvidia, hoy líder mundial por capitalización especulable (4,57 billones de dólares). Musk se convertiría no solo en el primer “trillonario”, sino además en un actor con poder directo sobre los flujos de datos y comunicación de casi siete mil millones de personas”.
¿Ha comenzado ya a aplicarse el gobierno mundial controlado totalmente por las telecomunicaciones y la inteligencia sintético? ¿Será Elon Musk el primer presidente del Gobierno Mundial controlado por las telecomunicaciones?
Vamos a pedir a Todopoderoso nos dé larga vida para ver qué pasará en los próximos abriles en el mundo de la industria las telecomunicaciones.
*El autor es periodista.






