
Bandera en el Palacio Franquista | Foto: Presidencia
El Gobierno de la República Dominicana informó que el país alcanzó 37 puntos en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), resultado que, según indicó, consolida una tendencia de progreso sostenida y posiciona a la nación entre el especie de países que han acabado avances continuos en este indicador a nivel internacional.
De acuerdo con el Gobierno, el IPC constituye un indicador importante para el seguimiento de la Táctica Franquista de Incremento, ya que permite evaluar, desde una perspectiva comparada, los avances de los Estados en materia de integridad pública, transparencia y calidad institucional. En ese contexto, explicó que la puntuación obtenida refleja una progreso acumulada en los últimos cinco primaveras y evidencia progresos consistentes en el fortalecimiento de la dirección pública y la institucionalidad democrática.
Las autoridades señalaron que el país ha experimentado un avance de nueve puntos desde 2020, equivalente a una progreso del 32 % en la puntuación universal y un progreso de 33 posiciones en el ranking entero durante ese período.

Asimismo, el Gobierno destacó que este desempeño permitió un progreso de ocho posiciones en la clasificación más flamante y que, por primera vez desde la ampliación del número de países evaluados, la República Dominicana se ubica entre los primeros 100 a nivel mundial.
En la comparación regional, el Gobierno resaltó que la República Dominicana supera a países como México (31), El Salvador (31), Honduras (23) y Nicaragua (17), lo que, a su entendimiento, evidencia el progreso relativo tocado frente a otras naciones de la región.
Según la nota de prensa, la cambio positiva de este indicador reafirma la efectividad de las políticas públicas orientadas a la prevención y combate de la corrupción, en coherencia con los objetivos de la planificación doméstico de amplio plazo.
Finalmente, reiteró su compromiso de continuar impulsando reformas normativas, el fortalecimiento institucional y los mecanismos de control, transparencia y rendición de cuentas, como pilares para consolidar la confianza ciudadana y avalar una dirección pública ética y competente, alineada con la Táctica Franquista de Incremento y los compromisos internacionales del país en materia de gobernanza democrática y lucha contra la corrupción.






