
NUEVA YORK.- Cientos de miles de conductores, entre ellos miles de dominicanos, que han mantenido el chillido al cierlo por el elevado costo de los seguros de sus automoviles, tendrán un respiro a su servicio.
La gobernadora Kathy Hochul presentó esta semana amplias reformas al seguro de automóvil para compendiar su costo. Así lo informó durante su discurso del Estado 2026, al delinear un plan para combatir el fraude y compendiar drásticamente los elevados costos de los seguros que están presionando los presupuestos familiares.
El plan de la Gobernadora aborda de frente los principales factores que impulsan los costos al cerrar vacíos legales explotados por malos actores, reforzar la aplicación de leyes contra el fraude, modernizar normas legales obsoletas y modernizar las reglas de responsabilidad que durante abriles han alimentado el aumento de las primas del seguro de automóvil.
“Durante abriles, las familias trabajadoras de El Bronx, Brooklyn, Queens y los vecindarios inmigrantes de nuestra ciudad han pagado algunas de las tarifas de seguro de automóvil más altas del país, mientras actores inescrupulosos explotaban el sistema para beneficiarse”, se informó.
Actualmente, los conductores de Nueva York pagan un promedio de $336 al mes por seguro de automóvil -casi $4,030 al año por cobertura completa, aproximadamente $1,500 más que el promedio doméstico.
Pero en los vecindarios de clase trabajadora de NYC la crisis es mucho más oneroso:
En Brooklyn y El Bronx, las familias pagan aproximadamente $6,000 al año, más del doble del promedio doméstico. Para una comunidad de El Bronx que anhelo $60,000 al año, los costos del seguro consumen más del 10% de todo su ingreso emparentado.
Los pequeños empresarios -desde dueños de bodegas hasta conductores de vehículos de arriendo y servicios de entrega- ven cómo estos costos se trasladan directamente a los clientes, elevando el costo de vida de comunidades enteras.
Incluso quienes no conducen sienten el impacto a través de tarifas más altas de taxis, costos de viajes compartidos y precios más elevados en todo, desde comida para aguantar hasta entregas de supermercado. “Esto se negociación de supervivencia económica”.





