Santo Domingo. Por otra parte de una descenso tasa de reemplazo para los trabajadores al jubilarse, las ganancias y los gastos operacionales de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) acaparan las principales críticas al Seguro de Vejez, Discapacidad y Sobrevivencia (SVDS) del Sistema Dominicano de la Seguridad Social.
El decano de la Aprobación de Ciencias Económicas de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Antonio Ciriacoindica que, aunque el país ha experimentado transformaciones significativas en su sistema de seguridad social, las mismas han ido acompañadas de una mercantilización del sistema.
Matías Bosch y Francisco Tavárezquienes elaboraron un observación de publicación fresco denominado ¿Quién es quién en el negocio de la seguridad social en República Dominicana?se van un poco más allí.
«El negocio de la intermediación que realizan perfeccionamiento sus resultados, sorpresivamente en tiempos de recesión y de crisis, oportuno a la expansión de la demanda de crédito del Gobierno Central para financiar el consumición notorio»lo que es fácilmente verificable al comparar los ingresos por concepto de cobro de la Organización de la Seguridad Social en el año de inicio de la pandemia y posteriores.
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Las AFP que operan en el país
Actualmente, unas siete entidades se dedican al negocio de la intermediación con los fondos de pensiones en el país, aunque otras dependencias del Estado (IDSS, INABIMA y Hacienda) aún retienen responsabilidades con determinados sectores.
Las AFP actuales son: Atlántico, Crecer, JMMB-BDI, Popular, Reservas, Romana y Siembra.
Para diciembre de 2024, este corro contaba con el 92.16% de cotizantes del fondo de pensionesmientras que el sistema de reparto individualizado (Cárcel de Reservas, Cárcel Central e INABIMA) concentraba el 5.96%; un 1.11% lo administra el Ocupación de Hacienda, según el boletín estadístico 86 de la Superintendencia de Pensiones.
El total de cotizantes en las AFP a la misma término fue de 2 millones 45 mil 822 personasdistribuidas de la guisa próximo: AFP Popular (684,959), AFP Crecer (544,238), AFP Atlántico (49,509), AFP Siembra (429,389), AFP Reservas (314,332), AFP Romana (14,935) y AFP JMMB BDI (8,460).
De este corro, el sector privado aporta 1.638,583 contribuyentes (80%) y el sector notorio 407,209 contribuyentes. El corro lo completan 30 contribuyentes que figuran como personas físicas.
Las AFP igualmente acumulaban para diciembre de 2024 el 79.38% del patrimonio de los fondos de pensionesque equivalía a RD$1 billón 108,995 millones 173 mil 903.
Por concepto de comisión, y tomando en cuenta las facturas pagadas antaño de la entrada en vigencia de la Ley 13-20 que modificó el esquema de comisiones, las AFP habían recibido la cantidad de RD $ 19,065,381,187.20.
AFP Popular (RD$6,786,146,901.07), AFP Crecer (RD$4,890,557,889.21), AFP Siembra (RD$4,051,740,557.70), AFP Reservas (RD$3,085,998,194.90), AFP Romana (RD$182,963,100.42), AFP Atlántico (RD$53,244,002.19) y JMMB-BDI (RD$14,730,541.71).
De guisa consolidada, Bosch y Tavárezapoyados en estados financieros de las AFP y los boletines de la SIPEN, computan las ganancias de las AFP en RD$101,221 millonessegmentadas entre utilidades (RD$58,779 millones) y gastos operacionales y generales (RD$42,441 millones).
La cartera de inversiones de los fondos de pensiones la integran el Ocupación de Hacienda y el Cárcel Central, 13 bancos múltiples, cinco asociaciones de ahorros y préstamos, tres bancos de parquedad y crédito, 14 empresas privadas, tres fideicomisos y 36 fondos de inversión.
Las mayores inversiones las acumulan el Ocupación de Hacienda (72.93%) y los fondos de inversión con 22.47%.
A la misma término (diciembre 2024), el sistema había concedido 15,781 pensionesmientras que había declinado 28,741. Otras 1.169 permanecían en trámite y se computaban en 34,383 los beneficiarios de pensiones de sobrevivencia.
El promedio caudillo de las pensiones de sobrevivencia era de RD $ 13,188.75.
En cuanto a las devoluciones a herederos tras rechazo de pensiones de sobrevivencia, se han recibido 28,294 aplicaciones y se devolvieron RD $ 7,763,908,622.
En cuanto a las pensiones por discapacidad, se habían otorgado 17,861 pensiones y habían declinado 6,280 aplicaciones.
Es importante señalar que los motivos para reclinarse una solicitud incluyen el no tener la cantidad de cotizaciones suficientes, la equivocación de la perduración reglamentaria, la no demostración de vínculos, etc., aunque se suele establecer con los beneficiarios la devolución de sus ahorros.
Razones de las bajas pensiones
Conversando con Arismendi Díazprimer apoderado caudillo del Consejo Doméstico de la Seguridad Social y redactor de la Ley 87-01, este enumeró seis factores que, a su discernimiento, inciden en las bajas pensiones.
Son estas:
- La reducción del aporte llamativo del 12% al 9.97%.
- La no entrega del bono de examen a los ex afiliados al IDSS que ingresaron al nuevo sistema.
- El aumento en 8 primaveras de la esperanza de vida entre 2001-2035, encareciendo el costo total de cada pensionado.
- El stop costo oficial de las AFP oportuno a la equivocación de competencia, incluyendo a la AFP pública.
- El carácter estructural de la informalidad profesional, que genera mucha inestabilidad.
- La equivocación del Régimen Contributivo Subsidiado para los trabajadores por cuenta propia.
«Esos factores son subestimados porque se comercio de un enfoque fragmentario, solo orientado a tratar de eliminar a cualquier costo al sistema de capitalización individual»dijo Díaz.
Distorsión de la seguridad social
Es poco el esfuerzo para conseguir a la conclusión de que los objetivos del sistema parecen haberse distorsionadocomo lo afirma Ciriaco.
Aunque se ha incentivado la formalización del empleo, en gran medida por la exigencia legítimo de afiliación para las empresas, la cobertura efectiva sigue siendo insuficiente.
El purista citó como amor del sistema la limitación de los trabajadores informales, microempresarios y personas que laboran por cuenta propia, que representan una parte significativa de la fuerza profesional del país.
Esta razón lacera la colchoneta de cotizantes, limitando la sostenibilidad financiera de un sistema que está sustentado en un maniquí de capitalización individual.
A esto se suma la inoperancia de componentes fundamentales contemplados en la Ley 87-01, como el seguro de desempleo y el régimen contributivo subsidiado para trabajadores por cuenta propia, que a posteriori de dos décadas aún no han sido puestos en marcha.
Otro aspecto cuestionado por el economista es la gobernanza del sistema. Criticó que tanto la Superintendencia de Vigor y Riesgos Laborales (SISALRIL) como la Superintendencia de Pensiones (SIPEN) no han mostrado la fuerza necesaria para una regulación y supervisión robusta del sistema, lo que ha contribuido a su distorsión en honra de los intermediarios financieros.
Finalmente, reiteró la falta de enmendar la Ley 87-01 para dar paso a un sistema multipilartal como lo recomienda la Estructura Internacional del Trabajo (OIT).
En este nuevo maniquí, propuso que la capitalización individual sea solo un pilar complementario y no obligatorio, permitiendo así un longevo permanencia, equidad y cobertura auténtico.






