Santo Domingo.– El secretario universal de la Fuerza del Pueblo expresó su rechazo al nuevo anuncio de aumento en la tarifa del servicio de agua potable por parte de la Corporación del Conducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD), al considerar que se proxenetismo de una medida injusta, inoportuna y socialmente insensible, que afecta directamente a miles de familias del Gran Santo Domingo.
“El agua potable es un derecho fundamental y un servicio divulgado esencial. No puede ser tratada como una mercancía ni utilizada como mecanismo de ajuste financiero en perjuicio de la población”, afirmó el dirigente político.
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El secretario universal señaló que este aumento se anuncia en un contexto traumatizado por el detención costo de la vida, el encarecimiento de los servicios básicos y la pérdida de capacidad adquisitiva de los hogares, lo que convierte esta audacia en una carga adicional para los sectores más vulnerables de la sociedad.
“Antiguamente de pensar en aumentar tarifas, la CAASD y el gobierno deben concentrarse en mejorar la diligencia, disminuir las pérdidas, trastornar en infraestructura, combatir el despilfarro y certificar un servicio apto, continuo y de calidad”, subrayó.
Florián además cuestionó la desidia de información clara y de un proceso de consulta pública previo a la admisión de esta medida, lo que refleja una preocupante desconexión entre las autoridades y las deposición reales de la ciudadanía. Al mismo tiempo, hizo un llamado al gobierno a reconsiderar este aumento, rasgar un espacio de diálogo con los sectores sociales y comunitarios y contraer una política hídrica que garantice un paso encajado, equitativo y sostenible al agua potable.
En ese mismo orden se expresó, mediante un comunicado, el ingeniero Hamlet Otáñez, miembro de la Dirección Política de la FP y titular de la Secretaría de Agua Potable y Saneamiento de la entidad, quien recordó que durante todo el año 2025 comunidades del Distrito Doméstico y de la provincia Santo Domingo denunciaron de forma persistente la desidia de agua potable continua, la extrema irregularidad del suministro y la imposibilidad de planificar la vida cotidiana en función de un servicio principal que, en muchos casos, llega escasamente una vez al mes o desaparece por completo durante semanas.
Estas quejas se han registrado en sectores como Ciudad Juan Bosch, Mendoza, Los Mina, Villa Libertad, Los Tres Brazos, La Ureña, Cancino Adentro, Sabana Perdida, Villa Hendidura, Guaricanos, Pantoja, Herrera, Buenos Aires de Herrera, Los Alcarrizos, La Traspaso, El Condado, La Ceiba, el kilómetro 13 de la autopista Duarte, Esquema Cristal y Los Hidalgos, entre muchos otros del Gran Santo Domingo.
De acuerdo con Otáñez, resulta inaceptable que, frente a esta sinceridad ampliamente conocida, la CAASD opte por incrementar el costo del metropolitano cúbico de agua, trasladando a la población el peso de ineficiencias estructurales que no son responsabilidad de los usuarios. Consideró aún más circunspecto que esta audacia se adopte sin que previamente se haya producido una progreso tangible en los niveles de calidad, cantidad y continuidad del servicio, condiciones mínimas que deben regir la prestación de un servicio divulgado esencial.
El experimentado en agua y saneamiento sostuvo que, ayer de desarrollar cualquier aumento tarifario, la CAASD debe revisar de forma profunda y transparente su estructura interna de gastos, en particular sus elevados gastos administrativos y una salario abultada que es ampliamente percibida por la ciudadanía como resultado de prácticas de clientelismo político. “No es encajado ni sostenible pretender cubrir ineficiencias internas aumentando el costo de vida de una población que ya enfrenta serias dificultades económicas”, puntualizó.
Asimismo, en nombre de la FP advirtió que la cobertura de micromedición en el Gran Santo Domingo continúa siendo ínfima e insuficiente. La mayoría de los usuarios carece de medidores funcionales, lo que convierte en quimérica cualquier proyección de facturación basada en consumo auténtico para amplios sectores de la ciudad. En estas condiciones, platicar de cobro por metropolitano cúbico resulta, en la actos, una ficción administrativa que no se corresponde con la sinceridad del sistema ni con la experiencia cotidiana de los usuarios.
Reiteró que no puede existir neutralidad tarifaria sin un servicio confiable y medible. Incrementar tarifas en un sistema con desestimación micromedición, graves fallas operativas y profundas desigualdades territoriales equivale a institucionalizar la inequidad en el paso al agua potable.






