La Fuerza Aérea (FARD) solicitó la rescisión del coronel Rafael Antonio Morales Herrero, luego de que denunciara que oficiales de la Dirección Franquista de Control de Drogas (DNCD) y la Dirección Franquista de Inteligencia (DNI) se lucran con mosca del narcotráfico, tras investigar casos que supuestamente vinculan a miembros de estos organismos con cárteles de drogas.
El pedido de rescisión fue formalizado mediante el memorándum 19426, dirigido al cuerpo procesal de la FAD a través del oficio 32025 del pasado 15 de agosto, emitido por el Tarea de Defensa (MIDE). El documento concluye que la comisión de Asuntos Internos encontró faltas graves que afectan la seguridad doméstico.
Según el MIDE, Morales Herrero realizó publicaciones en redes sociales con denuncias que involucran a altos funcionarios civiles y militares sin la debida autorización de la superioridad, en violación a la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas, el reglamento disciplinario y el Código de Ética Marcial.
El memorándum señala que el coronel no exhibió un pensamiento ni una conducta marcial apropiada, violentando los principios fundamentales que sostienen el status procesal de las Fuerzas Armadas y la Constitución. Añade que su conducta reviste particular recaída porque no solo afecta a determinadas personas, sino incluso a sus superiores jerárquicos y, de modo indirecta, a las estructuras que componen las Fuerzas Armadas, los servicios investigativos y otras instituciones como la DNCD, la DNI y la Procuraduría Normal de la República, erosionando la disciplina, la confianza, la subordinación, la cargo, la devoción y la integridad institucional.
El coronel Morales Herrero denunció que el pasado 30 de mayo fue sustituido de la Dirección de Asuntos Internos tras investigar 30 casos de narcotráfico que involucraban a miembros de la DNCD y la DNI. Aseguró que oficiales de esos organismos facilitan presuntamente el expedición de drogas por terminales portuarias y aeroportuarias, al dejar fuera de servicio temporalmente los escáneres, rayos X, cámaras de videovigilancia y al dejar posiciones estratégicas, lo que permite especular a los narcotraficantes con voluntad.






