Washington.- Cientos de personas protestaron este miércoles en Washington para exigir el «fin del régimen fascista» del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuando se cumple un año de su comicios para un segundo mandato y un día posteriormente de la derrota republicana en varias elecciones locales.
Bajo el leyenda «que se largue Trump», los manifestantes, convocados por la plataforma Refuse Fascism, comenzaron su protesta cerca del Monumento a Washington e iniciaron una marcha cerca de el Capitolio y el Tribunal Supremo.

Los manifestantes celebraron, con cánticos y pancartas, la trofeo demócrata en las contiendas locales del martes, como las de Nueva York, Virginia o Nueva Chaleco, que consideraron como un duro cardenal para la Establecimiento republicana.
Algunos opinaron acerca de la reacción de Trump, que consideró que la razón de la derrota fue que su nombre no estaba en las papeletas y por el falleba del Gobierno federal, que lleva 36 días sin actuar por yerro de presupuestos.
«Por primera vez, sin querer ha dicho la verdad. Si quiere encargarse la responsabilidad de tener perdido estas elecciones, está en lo cierto», dijo a EFE Lalanya Brun, una veterana de pelea.
Este acto coincide a su vez con la trofeo de Trump en las elecciones presidenciales del 5 de noviembre de 2024, un día que, según los asistentes a la protesta, «fue la consecuencia de todas sus mentiras».
Asuntos como el falleba de Gobierno, el más holgado de la historia franquista, o las críticas a las políticas contra los migrantes estuvieron en el foco de las protestas.
Sarah Glover, una de los más de 700.000 empleados federales afectados por el falleba, acusó a Trump de «hacer sufrir a la familia intencionadamente».
Otros manifestantes, como Evelyn, pidieron a los demócratas «más valentía» para plantar cara al presidente y conseguir un acuerdo en el Congreso que ponga fin a la paralización.
Muchos asistentes se desplazaron desde otros puntos del país para asistir a las protestas. «Tengo ocho nietos, hoy estoy aquí por ellos», dijo emocionado Run Mercier, quien viajó ocho horas desde Boston para resistir a la caudal.






