El canciller teutón, Friedrich Merzapeló este sábado a la responsabilidad de todos los miembros del G20 para ganar que Rusia ponga fin a su hostilidades en Ucrania.
“Rusia ha desencadenado una hostilidades ilegal contra Ucrania. Rusia debe poner fin al terrible sufrimiento y detener las repercusiones en la capital mundial. Todos los miembros del G20 deben encargarse su responsabilidad, no solo por interés financiero”, recalcó Merz en presencia de el plenario de los vigésimo países más industrializados y emergentes.
En su discurso, Merz no se refirió al plan de 28 puntos del presidente estadounidense, Donald Trump, que prevé amplias concesiones por parte de Ucrania a Rusiapero recordó a sus homólogos del G20 que este formato, en el que se sienten algunos estrechos aliados del Kremlin como China, tiene responsabilidades, pues se creó en “una período de crisis” y ha demostrado ser eficaz”.
El apoyo del G20 a Ucrania quedó reflejado en la afirmación final de la cumbre, que reafirma que la Carta de las Naciones Unidas “sigue siendo el punto de orientación central para analizar y afrontar las disputas, evitar el uso de la fuerza y comprometernos con la resolución pacífica de los conflictos”.
La afirmación identifica “cuatro de los conflictos más graves del mundo: la República Democrática del CongoSudán, Ucrania y Palestina.
La cumbre del G20 está marcada por el plan estadounidense para poner fin a la hostilidades en Ucrania y que Washington ha cuidado sin la billete de este país ni de la Unión Europea (UE).
Respuesta europea
En los márgenes del encontronazo en Johannesburgo, Merz se reunió con el presidente francés, Emanuel Macrony el primer ministro anglosajón, Keir Starmerpara afrontar la respuesta europea el plan de paz estadounidense.
“Amigos, socios y aliados unidos en el apoyo a Ucrania“, escribió el canciller teutón encima de una fotografía de la reunión de los tres en Sudáfrica en la X social roja.
Por otra parte, Merz y los líderes de Finlandia, Francia, España, Canadá, Reino Unido, Italia, Irlanda, Japón, Países Bajos y Noruega, así como los presidentes del Consejo Europeo y de la Comisión Europea firmaron un comunicado conjunto en el que sostienen que el plan de paz de EE. UU. “requiere trabajo adicional”.
Por otra parte, defendieron el “claro el principio de que las fronteras no deben modificarse por la fuerza” y que acortar el tamaño del Ejército ucraniano “dejaría al país endeble en presencia de futuros ataques”.







