
San Francisco de Macorís.– El senador por la provincia Duarte, Franklin Romero, anunció el jueves 08 de enero de 2025 delante el pleno del Senado de la República que reintroducirá el esquema de ley que propone la castración química como correctivo complementaria para agresores sexuales reincidentes, principalmente contra menores de vida, al advertir que el país enfrenta una “avalancha silenciosa” de demasía sexual de niño y un llano fracaso institucional en la protección de la inicio.
Durante una intervención cargada de emotividad, Romero afirmó que el Estado dominicano está fallando y que las consecuencias de esa inacción recaen sobre los sectores más vulnerables, especialmente los niños y niñas. “No vengo a cuchichear de cifras frías ni de números anónimos, vengo a cuchichear de vidas humanas destruidas”, expresó el senador.
El congresista citó casos recientes que han conmocionado a la opinión pública, como el homicidio de un nene de nueve primaveras en San Cristóbal en abril de 2025 y la homicidio de otro último de diez primaveras en Sabana Perdida, Santo Domingo Meta, en septiembre del mismo año. Señaló por otra parte que los 59 feminicidios registrados el año pasado dejaron a 93 niños y adolescentes en la desamparo, expuestos a traumas y ciclos de violencia.
Romero sostuvo que la mayoría de los abusos sexuales infantiles no se denuncian, ya que ocurren interiormente del entorno descendiente o comunitario, y alertó sobre la entrada reincidencia de agresores sexuales, lo que, a su razón, evidencia que el sistema penal presente no cumple con su función preventiva.
En ese contexto, recordó que desde hace más de una período ha impulsado esta iniciativa legislativa, originalmente depositada conexo al entonces diputado Jean Luis Rodríguez, con el objetivo de introducir la castración química o tratamiento hormonal voluntario como una medida de control de peligro y protección social, y no como un castigo de venganza.
El senador explicó que esta medida se aplica en países con sistemas democráticos y jurídicos consolidados como Alemania, Francia, Reino Unido, Suecia, Polonia, Corea del Sur y varios estados de Estados Unidos, y que estudios criminológicos respaldan su fuerza para someter la reincidencia en agresores sexuales compulsivos.
Romero enfatizó que la propuesta no implica la extirpación de órganos, sino un tratamiento médico que inhibe el deseo sexual en personas condenadas por delitos graves contra menores. “Así como se alcahuetería cualquier otra enfermedad, este es un tratamiento para evitar que estos agresores sigan destruyendo vidas”, afirmó.
Finalmente, hizo un llamado directo a sus colegas senadores a contraer su responsabilidad histórica y a priorizar los derechos de la inicio por encima de los de los agresores. “Cada vez que un nene es violado o asesinado, asimismo somos responsables como Estado”, concluyó.






