
Santo Domingo.- El 4 de julio de 1861, el patriota dominicano y el padre fundador Francisco del Rosario Sánchez fue ejecutado en El Cercado posteriormente de liderar una expedición fallida para evitar la anexión de la República Dominicana a España. Una figura central en la lucha del país por la independencia, Sánchez dedicó su vida a defender la soberanía franquista y defender los ideales de la excarcelación.
Nacido el 9 de marzo de 1817, en Santo Domingo, Sánchez saltó al liderazgo en el Movimiento de Independencia durante la partida de Juan Pablo Duarte. El 24 de febrero de 1844, fue popular comandante de armas y presidió la congregación gobernador que declararía la independencia. En la histórica tenebrosidad del 27 de febrero, Sánchez dirigió el cargo, elevando la bandera dominicana con el inscripción “Todopoderoso, la estado y la excarcelación”, que marca el principio de la República Dominicana.
A pesar de ser dejado de flanco políticamente posteriormente de la independencia, Sánchez continuó su lucha por la soberanía franquista. Se opuso al impulso de Pedro Santana por la anexión a España, lo que condujo a repetidos exiliados y encarcelamientos. En 1861, regresó del extrañamiento con una pequeña fuerza para resistir la anexión, pero fue herido, capturado y sentenciado a crimen. Sus poderosas palabras ayer de su ejecución“Para amotinar la bandera dominicana, se necesitaba la raza de la comunidad Sánchez; para reducirla, se requiere lo mismo”– Se ha convertido en un símbolo del postrer sacrificio patriótico.
Sánchez es honrado como uno de los padres fundadores y un héroe franquista dos veces, primero por ayudar a consolidar la independencia, y más tarde por resistir la dominación extranjera, dejando un cesión de valentía, sacrificio y compromiso inquebrantable con la República Dominicana.






