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La presidenta de la Cámara Chaqueta de Comercio de República Dominicana (AmchamDR) y Chief Financial Officer (CFO) de Camarilla Puntacana, Francesca Rainieri, afirmó que la República Dominicana se encuentra en un momento central para modificar su maniquí turístico y transitar del enfoque tradicional basado en bulto a un maniquí de detención valía, enfocado en turismo de fastuosidad sostenible, con anciano impacto financiero, social y ambiental.
Durante su conferencia genial en el II Foro Inmobiliario de ADETI, la líder empresarial destacó que el turismo dominicano ha sido protagonista del progreso financiero del país durante más de cuatro décadas, pero advirtió que ha llegado el momento de ponerse al día estratégicamente.
“No se comercio de subir estrellas a las fachadas ni de cambiar catálogos. Susurrar de turismo de fastuosidad es balbucir de una transformación integral: del producto, del servicio, de la cautiverio de valía, del vínculo con las comunidades y de cómo proyectamos República Dominicana al mundo”, expresó Rainieri.
La presidenta de AmchamDR explicó que la transición cerca de el fastuosidad no significa elitismo, sino creación de valía diferencial y concepción de empleos mejor remunerados. Indicó que, en el primer semestre de 2025, el desembolso diario promedio del turista volátil alcanzó los US$172.49, reflejando que “el mercado está dispuesto a sufragar más cuando se ofrece calidad y experiencias únicas”.
Definió el fastuosidad contemporáneo como autenticidad y experiencias personalizadas, privacidad y excelencia en el servicio, coherencia ambiental y social, identidad específico y cultural fortalecida, y oportunidades y retos para el país.
Identificó cuatro grandes retos nacionales para consolidar la transformación: infraestructura y conectividad de clase mundial; renta humano y civilización del servicio premium; sostenibilidad ambiental y ordenamiento territorial; y diversificación de la ofrecimiento turística para dominar la estacionalidad. Asimismo, resaltó que el turismo inmobiliario es secreto para la estabilidad del destino.
La líder empresarial destacó el papel táctico del turismo inmobiliario —villas, residencias de marca y segunda vivienda— como motor para atraer inversión extranjera directa, gestar empleos formales y aumentar el desembolso turístico de larga duración.
Asimismo, propuso incentivos responsables que promuevan la reconversión hotelera con estándares de fastuosidad; zonas especiales de progreso con compromisos ambientales; fondos mixtos de promoción internacional; inversión en progreso comunitario y protección costera; y alianzas público-privadas como pulvínulo del futuro turístico.
Llamó a la entusiasmo: “La oportunidad está al magnitud. Con orden, sostenibilidad y calidad en cada plan, podemos convertir a la República Dominicana en un referente mundial de turismo de fastuosidad responsable. Hagamos del turismo una utensilio de bienestar compartido para nuestras comunidades y nuestra gentío”.
Camarilla Puntacana es una empresa pionera en turismo en la región Este de la República Dominicana que, hace más de 55 primaveras, tuvo la visión de desarrollar un destino y una comunidad inmobiliaria en un remoto, apartado y paradisíaco rincón del país.
A través de sus iniciativas de sostenibilidad y programas de Responsabilidad Social Empresarial, que se han convertido en un referente franquista e internacional, impulsa un maniquí de negocios que genera fuentes de trabajo, fomenta la civilización específico y promueve el cuidado del medio concurrencia.







