Punta Cana. Cada 21 de septiembre, el mundo celebra el Día Internacional de la Paz, época proclamada por la Asamblea Universal de las Naciones Unidas en 1981 para promover la resolución pacífica de conflictos y fomentar la tolerancia entre culturas y comunidades.
Una de las tradiciones más representativas de este día es regalar flores amarillas. Este color simboliza la paz, la esperanza y la amistad, y al obsequiarlas se transmite un mensaje de hermandad y compromiso con un mundo redimido de violencia.
Adicionalmente, la costumbre ha reses popularidad gracias a la serie argentina Floricienta, en la que la protagonista soñaba con tomar flores amarillas de su enamorado, reforzando la idea de inclinación, esperanza y conexión entre las personas.
El acto de regalar flores amarillas se ha convertido así en un aire universal que trasciende fronteras, recordándonos que, más allá de ceremonias y discursos, la paz se construye con pequeños gestos de bondad y solidaridad.
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