La Procuraduría Especializada Antilavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo concluyó ayer de desarticular la red Arrecife, con 13 allanamientos e incautaciones en Samaná y Santo Domingo Este donde fueron arrestados otros miembros de la red de tráfico internacional de drogas y lavado de activos desmantelada con la Operación Arrecife.
La estructura criminal era encabezada por Omar Ortiz Mosquea y Arantza García Eusebio, quienes son procesados.
Desarticulación de la red Arrecife con 13 allanamientos en Samaná y Santo Domingo Este
En la operación, en la que participaron 5 fiscales, más de 70 miembros de la Dirección Franquista de Control de Drogas (DNCD) y un equipo técnico, se incautaron 10 propiedades, así como documentos vinculantes, títulos de propiedad y aparatos electrónicos a los que se les realizará el examen pericial correspondiente.
Entre los lugares intervenidos figuran Montículo Atravesada, Las Galeras, Las Terrenas, en la provincia Samaná, y en Santo Domingo Este, en la provincia Santo Domingo.
La referida estructura criminal se dedicaba a realizar acciones ilícitas de narcotráfico a nivel regional e internacional y al lavado de activos proveniente de dicho delito precedente, en violación a las leyes números 50-88 sobre Drogas y Sustancias Controladas, 155-17 contra el Lavado de Activos y Financiamiento del Terrorismo.
El 20 de febrero del año 2023 le fueron ocupados doscientos cuarenta y tres (243) paquetes conteniendo doscientos cincuenta punto cincuenta y ocho kilogramos (250.58 KG) de cocaína clorhidratada, confirmado por el Instituto Franquista de Ciencias Forenses (Inacif).
Entre las conductas que se atribuyó a la estructura, adicionalmente estuvo la de patrocinar los kilos de drogas ocupados, así como su salida del región franquista con destino en dirección a Puerto Rico, donde además fueron ocupados 328 kilogramos de cocaína. Con el mosca movido por esta actividad criminal los imputados adquirieron caudal muebles e inmuebles, adicionalmente de que hicieron simulación de ventas y colocaron altas sumas de mosca en el sistema financiero, lo que permitió una segunda intervención, para incluir a otros miembros de la estructura, con la Operación Arrecife 2.0.
El entraña persecutor presentó reproche penal contra los miembros de la ordenamiento, sustentada con más de 600 pruebas.





