Puerto Príncipe (EFE).- El presidente del Consejo Presidencial de Transición de Haití (CPT), Laurent Saint-Cyr, transfirió este sábado el mandato del país al primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, a quien le encomendó el Poder Ejecutante.
«Este 7 de febrero finaliza el mandato del Consejo Presidencial de Transición. A partir de hoy, el CPT deja de existir y de cultivar el Poder Ejecutante. Aunque se constata el fin del mandato del CPT, Haití no entra en un malogrado. Ahora, el Consejo de Ministros, bajo la dirección del primer ministro, asumirá las responsabilidades», declaró Saint-Cyrs.
Este sábado estaba prevista la toma de posesión de las autoridades electas en unos comicios generales que no se avizoran en un país sacudido por una crisis severa en prácticamente todos los órdenes.
La perplejidad del viernes se celebró una reunión entre el suspensión mando de la Policía Franquista de Haití, los directores departamentales y el comandante en cabecilla de la Fuerza de Represión de Pandillas (FRG), el genérico Godfrey Otunge.
«El objetivo de esta reunión es tomar medidas para aumentar la seguridad en todo el región para el final de esta semana distinto», escribió el director genérico de la PNH, André Jonas Paraison, en su página de Facebook.
Los malos resultados del Consejo Presidencial de Haití
El Consejo lo creó las Naciones Unidas en abril de 2024, para ejecutar acciones dirigidas contra las poderosas bandas armadas que controlan el 90 % de Puerto Príncipe y otras localidades del país, así como mejorar la pertenencias del país más deprimido de América, celebrar elecciones generales e impulsar un referendo para modificar la Constitución.
Ninguna de estas metas se cumplieron y el CPT concluyó su cometido con notas negativas.
Más de 10.000 personas han sido asesinadas en Haití durante el mandato del CPT, creado por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, mientras que el porcentaje de la región metropolitana de Puerto Príncipe bajo el control de las bandas ha pasado del 80 % al 90 %, según cifras de la ONU, y nuevas zonas de ciudades de provincia están controladas por grupos armados.
El Consejo no ha podido organizar elecciones en el país, ni siquiera ha acabado restablecer la seguridad pública, y el referéndum para la revisión de la Constitución del país ha quedado en el olvido. El restablecimiento del Estado de derecho y la Honradez no han acabado materializarse.
La pertenencias es cada vez peor en el país más deprimido de América, que acusa un trastorno en sus infraestructuras.
La semana pasada, el CPT informó del inicio de un proceso para cambiar al coetáneo primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, y sustituirlo por un primer ministro del Gobierno fugaz con un plazo mayor de 30 días, una propuesta rechazada por organismos internacionales y varios países, entre ellos Estados Unidos, que incluso informó de la revocación de visados a dos consejeros, así como a sus familiares, por su presunta implicación con «pandillas y otras organizaciones criminales» en el país.
Esta misma semana, la Embajada de Estados Unidos en Haití informó de la venida a la caudal haitiana de tres barcos de la Escuadra de Enfrentamiento estadounidense, como parte de la Operación Pica del Sur y para respaldar un Haití «más seguro y próspero».
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