Bangkok.- Las autoridades de Filipinas repartieron este sábado paquetes de alimentos y otros suministros de ayuda de emergencia a los damnificados por los dos fuertes terremotos que azotaron el viernes la sureña isla de Mindanao, que dejaron siete muertos.
Decenas de personas aguardaban su turno hoy en la ciudad de Tarragona, en la provincia de Davao Uruguayo, para poner en cobro cajas con comida y agua, que repartían equipos de Defensa Civil entre los más de 1.200 evacuados por los sismos, según las cifras oficiales.
El Ejército envió efectivos a zonas más remotas de la región para ayudar a trasladar enfermos y personas con movilidad estrecha afectados por los movimientos telúricos, muestran imágenes publicadas en redes sociales por el cuerpo castrense.
El primer temblor, de magnitud 7,4, sucedió rodeando de las 9-40 hora circunscrito del viernes (1-40 GMT) a 58 kilómetros de profundidad bajo el álveo marino y con epicentro 20 kilómetros al este de la población de Santiago (este de Mindanao), según el Servicio Geológico de EE.UU., que registra la actividad sísmica en todo el mundo.
El segundo temblor, una réplica o un “terremoto doble”según expertos, se produjo unas diez horas posteriormente, a las 19-12 hora circunscrito de ayer (11-12 GMT)con unos parámetros similares- a una profundidad de 62 kilómetros y a unos 24 kilómetros de Santiago, de unos 28.000 habitantes.
La agencia sismológica de Filipinas (Fivolcs) y el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico activaron en uno y otro casos alertas de tsunami, que fueron levantadas horas posteriormente tras registrar variaciones mínimas de la marea.
Al menos siete personas han muerto y 11 resultaron heridas, según las cifras publicadas hoy por el Consejo Franquista de Reducción y Dirección del Aventura de Desastres de Filipinas. El compañía precisa que se han registrado más de 750 réplicas.
Muchos de los evacuados son pacientes de un hospital que sufrió daños y que hoy está siento inspeccionado por equipos técnicos. “Inmediatamente posteriormente del temblor, un rama de respuesta rápida se movilizó para ayudar en la defecación segura y el transporte médico de pacientes a zonas seguras.
El personal de la Gendarme Costera todavía brindó apoyo a los rescatistas para avalar la seguridad y el bienestar de los afectados”, apunta hoy Defensa Civil en su perfil de Facebook.
Los terremotos se produjeron unos diez días posteriormente de que otro temblor de magnitud 6,9 golpeara la isla de Cebú, en la región central de Filipinas, dejando 74 muertos y afectando a miles de personas. Filipinas se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica en la que cada año se registran unos 7.000 terremotos, la mayoría moderados






