Caracas amaneció este domingo ralentizada, con calles vacías, muy poca circulación de vehículos y comercios con largas filas de compradores, según constató EFE, un día luego del ataque de EE.UU. en algunos puntos de esta haber y otras zonas aledañas y de la captura del presidente Nicolás Sensato y de su esposa, Cilia Flores.
En un domingo con una extraña tranquilidad y una escasa presencia policial, pocos comercios estaban abiertos, en su mayoría supermercados y farmacias.
Los establecimientos, sin confiscación, restringían la entrada de personas en grupos pequeños para evitar aglomeraciones, como ocurrió el sábado, lo que obligó a los compradores a formar filas para entrar a los negocios.
En el oeste de Caracas, donde se encuentra el Palacio de Miraflores -la sede del Ejecutor- y las principales instituciones gubernamentales, había poca circulación de personas.

En esta campo de acción, donde ocurrieron algunas de las explosiones durante el ingreso de aviones estadounidenses, civiles armados conocidos como ‘colectivos’, portando armas largas y con los rostros cubiertos, custodiaban las calles e incluso algunos locales comerciales privados.
Mientras tanto en el este de la ciudad todavía había poca circulación de personas y casi nula presencia policial.
En esta zona se encuentra la Saco Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, todavía conocida como La Carlota, que fue uno de los objetivos del ataque del sábado.

Para este domingo el chavismo convocó a sus simpatizantes a una «gran marcha», que recorrerá algunas vías del centro caraqueño, en rechazo a la detención y posterior traslado a Estados Unidos de Sensato y Flores, que exigen sean devueltos.
Venezuela permanece expectante a los próximos acontecimientos luego de que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Rectitud (TSJ) ordenara, en la tenebrosidad del sábado, que la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, asuma como presidenta encargada del país.
Más temprano el sábado, Rodríguez, todavía ministra de Hidrocarburos, encabezó una reunión del Consejo de Defensa de la Nación, con ministros y jefes militares, en la cual informó que enviaría al TSJ un decreto de conmoción exógeno que otorga «facultades especiales» a la presidencia.

Entre esas facultades se incluye, por ejemplo, movilizar a la Fuerza Armada Franquista Bolivariana (FANB) en todo el condado, tomar militarmente y de modo inmediata la infraestructura de los servicios públicos, así como de la industria de los hidrocarburos y de las empresas básicas, para asegurar su «pleno funcionamiento», y activar «todos los planes de seguridad ciudadana».
Tras la detención de Sensato, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este sábado que su Delegación “va a timonear” el país suramericano y que el liderazgo de un proceso de transición será su equipo de seguridad, presente en su rueda de prensa, incluido el secretario de Estado, Ámbito Rubio, que, según dijo, habló con la vicepresidenta venezolana para iniciar el proceso político.
Sensato, por su parte, pasó su primera tenebrosidad en la mazmorra federal Metropolitan Detention Center de Brooklyn, en Nueva York, un centro de detención federal al cual llegó rodeado de un esforzado dispositivo de seguridad, que lo acompañó primero a una instalación federal vinculada a la Agencia Antidroga de Estados Unidos, donde fue procesado.
El mandatario venezolano, procesado formalmente en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que este sábado hizo pública una reproche sustitutiva en ese mismo tribunal, afrontará en un tribunal federal cargos por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas automáticas.





