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En 2025, más de 1.6 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos lograron una adecuada disposición final mediante procesos ambientalmente correctos, bajo la responsabilidad del Fideicomiso DO Sostenible.
Este comba representa un aumento de más de 186,000 toneladas respecto a 2024, lo que refleja el fortalecimiento del sistema doméstico de administración de residuos liderado por el fideicomiso en alianza con gestores privados autorizados.
En una nota, la entidad señaló que un hito secreto de esta transformación es que más del 32.5% de los residuos generados diariamente ya se procesan de forma correcta, evitando su presentación a vertederos a Paraíso descubierto, lo que equivale a más de 4,400 toneladas tratadas por día, de un total estimado de 13,500 toneladas producidas a nivel doméstico.
Do Sostenible indicó que este avance ha sido posible gracias al incremento en el número de gestores finales, que pasaron de dos en 2021 a siete en 2025, así como a la construcción de estaciones de transferencia, nuevos rellenos sanitarios y al obturación técnico de vertederos a Paraíso descubierto.
El Fideicomiso DO Sostenible ha clausurado 12 vertederos a Paraíso descubierto en distintas provincias y ha puesto en operación tres estaciones de transferencia y dos rellenos sanitarios. La institución refiere que de esta guisa, se ha optimizado y modernizado el tratamiento, la transferencia y la disposición final de los residuos en el país.
“La política de gobierno del presidente Abinader ha sido clara respecto al manejo de los residuos; desde DO Sostenible hemos ejecutado acciones que dejan antes una civilización de desidia para abrazar un maniquí nuevo y responsable”, afirmó Príamo Ramírez, director ejecutante del fideicomiso.
Indicó que gracias a estos proyectos, se han escaso los incendios en vertederos y la contaminación de ríos y suelos. Asimismo, se ha mejorado la trazabilidad en el manejo de residuos y el cumplimiento normativo, encima de difundir empleos formales que consolidan una riqueza verde en beneficio de las comunidades.
Estos avances no solo evidencian un cambio estructural, sino que posicionan a la República Dominicana como un referente regional en la transición en torno a un maniquí ambientalmente responsable, económicamente sostenible y socialmente exacto.





