

Por Bellelyn Castillo
El Pregonero, Santo Domingo. –La ministra de Interior y Policía Faride Raful, reconoció que la transformación que vive la Policía Doméstico representa un desafío cultural profundo, que exige compromiso, educación ciudadana y voluntad política.
Durante su intervención en el software la Z Digital, Raful subrayó la importancia de abastecer canales abiertos entre las autoridades y la población.
“Tenemos que seguir educando a través de las mesas de seguridad, hacerle entender a la ciudadanía que, aunque somos autoridad, estamos abiertos al diálogo y a la consejo”.
Destacó incluso la implementación de un nuevo maniquí de patrullaje por cuadrantes, en escalón piloto en ciudades como Santiago, con el objetivo de que el ciudadano conozca a su policía y se fomente una relación de cercanía.
“El policía está para proteger y servir, pero incluso es el avalista del orden notorio por ley”, recordó.
Raful insistió en que el proceso de reforma no será inmediato: “Es un cambio cultural. No vamos a lograrlo de la sombra a la mañana, pero no podemos quedarnos inmóviles esperando. Hay que comenzar a hacer las cosas de modo diferente, arriesgarse y encargarse el costo que eso conlleva”.






