
Faride Raful I Foto: Presidencia
La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, aseguró este lunes que la persistencia de la contaminación acústica y el desorden que suele seguir las celebraciones navideñas no es un engendro separado, sino el resultado de prácticas sostenidas por una “industria” que, según afirmó, ignora la ley y vulnera el derecho de los ciudadanos a la tranquilidad.
Raful señaló que los esfuerzos del Estado para hacer cumplir los límites establecidos en la legislatura sobre ruido han enfrentado resistor desde el inicio. “Se alcahuetería de actividades que generan desorden y no muestran interés en respetar ni a las personas ni al entorno”, sostuvo al referirse a las dificultades para controlar el uso excesivo de equipos de sonido durante las festividades.
La funcionaria ofreció estas declaraciones al informar sobre las acciones especiales de compañía, orientación y prevención que se ejecutan en todo el país con motivo de las fiestas de fin de año. El objetivo, explicó, es que la población pueda celebrar en un círculo de convivencia, respeto y tranquilidad.
Durante la rueda de prensa semanal realizada tras la reunión de seguimiento al Plan de Seguridad Ciudadana —encabezada por el presidente Luis Abinader—, Raful detalló que estas medidas forman parte de una planificación integral que prioriza la presencia institucional, el trabajo cercano con las comunidades y la coordinación entre distintas entidades del Estado.
“Queremos que las familias dominicanas puedan reencontrarse, compartir y disfrutar estas fechas en paz. Nuestro rol es seguir, orientar y proteger”, enfatizó la ministra, al reiterar el compromiso de las autoridades de certificar el orden y el respeto a los derechos ciudadanos durante el período navideño.




