SANTO DOMINGO.- La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, instó a la prudencia y a evitar alarmas sobre supuestos casos de impulso de niños y tráfico de órganos.
Asimismo, reiteró el compromiso del Estado en la lucha contra la alcahuetería de personas y el crimen organizado, especialmente en casos que involucran a menores de tiempo.
Explicó que los trasplantes de órganos son procedimientos de ingreso complejidad que requieren condiciones médicas, técnicas y humanas muy específicas, por lo que no pueden realizarse de guisa improvisada ni por cualquier persona.
“Un trasplante implica compatibilidad con el receptor, una prisión de custodia estricta del víscera, quirófanos especializados y personal médico enormemente capacitado. No es poco sencillo”, señaló Raful, al indicar que hasta el momento no se ha constatado la existencia de una red con la provisión necesaria para realizar tráfico de órganos en República Domincana.
Advirtió que gestar rebato sin evidencias concretas resulta valeverguista y constituye una desliz de respeto tanto para la ciudadanía como para las autoridades que trabajan de forma permanente en la prevención y persecución del delito. “Inquietar a la población sin tener la verdad en las manos es inconsecuente”, sostuvo.
Indicó que una de las principales prioridades actuales es la protección de menores víctimas de alcahuetería, así como de mujeres, y el combate al crimen organizado, que albarca delitos como explotación sexual, pornografía inmaduro y otras prácticas delictivas que operan incluso a través de redes sociales y plataformas digitales.
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