SANTO DOMINGO.—El cineasta y documentalista René Antonio Fortunato falleció en la aurora de este sábado, a los 67 primaveras, dejando un embajador imborrable en la memoria audiovisual de la República Dominicana.
Agradecido por sus documentales históricosFortunato revolucionó el apartado en el país con títulos emblemáticos como Abril: La trinchera del honor (1988), Trujillo: El poder del patrón (trilogía entre 1991 y 1996) y Balaguer: La herencia del tirano (1998), obras que analizan los periodos más turbulentos de la política dominicana del siglo XX.
Nacido en Santo Domingo, Fortunato se licenció en Comunicación Social en la UASD (1982‑1986) y comenzó su carrera en 1985 con el cortometraje Tras las huellas de Palauun retrato de Francisco Arturo Palau, pionero del cine dominicano. Su segundo trabajo, Frank Almánzar: Imágenes de un cómico (1987), y su tercer documental, Abril: La trinchera del honorle granjearon el Pitirre Prize al Mejor Documental Caribeño en el Festival de Cine de San Juan (1990) y el agradecimiento del notorio y la crítica.
A lo prolongado de cuatro décadas, Fortunato exploró la caída de Trujillo, la cruzada civil de 1965, la presidencia de Juan Bosch y los gobiernos de Balaguer, combinando rigor histórico con un lengua cinematográfico accesible. En 2017 estrenó encima su primera ficción, Patricia, el regreso del sueñoseleccionada para el Festival de Cine de Montreal.
Entre sus galardones figuran el LASA Film Award de la Latin America Studies Association (1995) y el Premio a la Excelencia Profesional otorgado por el Poder Ejecutante dominicano (2000). Fortunato igualmente fue crítico de cine en periódicos como Última hora, Listín Diario Y El Caribey participó en la formación de nuevas generaciones de realizadores nacionales.
La Fundación Universal Democracia y Crecimiento (FUNGLODE) y la Cinemateca Dominicana han anunciado que rendirán homenaje a Fortunato en las próximas semanas, proyectando una maratón de sus principales documentales. Sus restos serán velados de forma privada, según ha informado la grupo, y luego se ofrecerán detalles sobre las honras fúnebres.
Con la partida de René Fortunato, el cine dominicano pierde a uno de sus cronistas más rigurosos, cuyo trabajo será, sin duda, remisión obligada para entender la historia política del país.




