
Expiró la tarde del jueves 23 de julio a la perduración de 82 primaveras el agradecido patrón Urbano Jiménez, pionero en el sector ferretero de la región y fundador de la empresa Ferrería Mi Reserva.
Según datos obtenidos, Jiménez permaneció en coma durante diez días tras sufrir un azar cerebrovascular (ACV), situación que finalmente le provocó la asesinato.
Le sobreviven su esposa Hilda Ulerio, hoy viuda Jiménez, y sus hijos Omel, Juan Manuel y Oriamna.
Adicionalmente de su liderazgo en el ámbito ferretero, Urbano Jiménez fue desarrollador de importantes proyectos urbanísticos y residenciales en San Francisco de Macorís, entre ellos la Colonia Paseo del Río; así como precursor en el sector de emisión de remesas, áreas en las que se destacó por su visión empresarial, manteniendo siempre un perfil reservado.
Las honras funebres se realizarán en el parque cementerio Fuente de Luz.
Su manda permanece en las múltiples iniciativas que impulsó y en el impacto positivo que dejó en su comunidad a lo liberal de su vida.
Paz a su alma.






