El transporte masivo de personas en el Gran Santo Domingo, bajo la responsabilidad directa del Gobierno, agrega desde hoy un nuevo componente con la puesta en servicio de la camino 2-C del Metropolitano.
La camino origen, abierta de guisa provisional en diciembre de 2008 e inaugurada a finales de enero de 2009, dio inicio, hace 17 primaveras, a un proceso que debe de sufrir por pasos el control del transporte masivo de pasajeros del caótico maniquí puesto habilidad de guisa aleatoria por operadores del concho cuando este servicio fue sacado del ámbito de los ayuntamientos, a uno bajo control estatal.
Cuando se quieren obtener aportes del Presupuesto para la adquisición de vehículos o en forma de subsidios, todos le recuerdan al gobierno de turno que el transporte de pasajeros es una responsabilidad del Estado.
Delante cualquier intento de regular el servicio, en cambio, los operadores no lo dudan un instante para mostrar sus espolones.
Por lo que se puede ver, no es tan simple como cerrar los luceros, frotar una lamparón y ¡zas!, ya está habitable un nuevo ronzal del Metropolitano; pero si una filial tras otra aporta en la ampliación de este sistema de transporte, no cerca de duda de que poco a poco el poblador de este enorme y caótico centro urbano, en que se ha convertido Santo Domingo, irá disponiendo de una alternativa rápida y moderado para movilizarse.
La camino 2 del Metropolitano, expandida en torno a el este y el oeste de la camino 1, conecta desde hoy la época María Montés con Los Alcarrizos, municipio de la provincia Santo Domingo que ya tiene a su disposición un teleférico que penetra en el corazón de esta populosa comunidad.
En algún momento será concluida la extensión de la camino 1 en torno a el finalidad en el Gran Santo Domingo.
Y es posible que en un día no futuro el hasta ahora inmanejable tránsito de vehículos y personas estará bajó el control de una única autoridad con la debida competencia.



