
Conde peatonal | Foto: Fuente externa
El Producto Interno Bruto (PIB) per cápita de México se ubica actualmente por debajo del registrado en China y en la República Dominicana, una situación que contrasta con la de la plazo de los abriles 90, cuando la riqueza mexicana superaba ampliamente a ambas naciones, según advirtieron expertos durante un estudio flamante.
“En 1990, México estaba significativamente por encima de China y de República Dominicana en términos de PIB per cápita. Para el año 2020 ya estábamos prácticamente al mismo nivel, y con datos de 2024 nos encontramos cerca de de un 10 % por debajo de uno y otro países”, reveló Ernesto Revilla, economista en presidente para América Latina de Citigroup, durante el Seminario de Perspectivas Económicas 2026, organizado por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).
Revilla señaló que el principal problema macroeconómico del país es su bajo crecimiento crematístico. Recordó que durante el sexenio del expresidente Andrés Manuel López Taller, la riqueza mexicana registró un crecimiento promedio de casi nada 0.9 %, lo que provocó un estancamiento del PIB per cápita en los últimos seis abriles.
De cara al futuro, el doble indicó que, considerando un crecimiento estimado de 0.3 % en 2025 y de 1 % en 2026, anejo con los pronósticos para los cuatro abriles siguientes, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo alcanzaría un crecimiento promedio de 1.5 % del PIB, una emblema que —según advirtió— se mantiene por debajo del potencial existente de la riqueza mexicana.
“El gran desafío de México sigue siendo el bajo crecimiento”, reiteró Revilla, quien explicó que en 2025 la riqueza estuvo presionada por la incertidumbre en torno al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), así como por la volatilidad del entorno extranjero.
A estos factores se suman debilidades internas, como la insuficiente inversión pública y la víctima rentabilidad de algunos proyectos impulsados por el Estado, lo que ha circunscrito el dinamismo crematístico.
Para 2026, Citigroup proyecta un crecimiento de casi nada 1 %, luego de un 2025 particularmente débil, con una expansión de entre 0.2 % y 0.3 %. No obstante, Revilla consideró que una moderada recuperación de la inversión podría impulsar una ligera precipitación económica, luego de la profunda recesión de la inversión registrada el año pasado.
El economista incluso afirmó que todo apunta a una eventual renegociación del TMEC, lo que podría mejorar el clima de confianza y destrabar la venida de nuevas inversiones.
En el frente interno, destacó que el consumo podría convertirse en un hacedor de soporte para la riqueza, impulsado por la recuperación del mercado gremial, una tasa de desempleo víctima, el flujo aún significativo de remesas —aunque en desaceleración— y el peso de los programas sociales en el compra de los hogares mexicanos.





