El potencial de la Inteligencia Químico (IA) para revolucionar las empresas ha impresionado un coloquio en el que expertos como Chema Alonso, vicepresidente y responsable de Expansión Internacional en Cloudflare, y José Luis Martín, Managing Director en Accenture, han incidido en la importancia de sobrevenir de “la IA como intento” a convertir esta tecnología “en el motor del negocio con proyectos realistas”.
Durante el panel, organizado por el Reunión Proeduca, Alonso ha realizado un represión por el exposición de la Inteligencia Químico desde los abriles 50, pasando por todos los hitos vinculados a esta tecnología hasta la hogaño, donde “el emoción guau” de asombro inicial- empieza a dar paso a “proyectos realistas”con agentes de IA que ya “se están integrando en los organigramas de las empresas”.
Alonso, avezado en ciberseguridad, que ha liderado durante más de una término la táctica digital, de datos y de ciberseguridad del montón Telefónica, explica que los modelos de lengua conspicuo (LLM) “han cambiado las reglas de muestrario”, al construir “tecnologías que razonan y resuelven problemas de una forma similar a un ser humano”, y añade que el subsiguiente gran paso se está centrando en la creación de modelos de hornacina, que respondan a cualquier destreza cognitiva y que se concreten con la entrada en las compañías de los citados agentes de IA.
En este mismo sentido, José Luis Martín ha afirmado que “la IA se está acercando cada vez más a los sistemas ‘core’ y a las operaciones reales” de las empresas. Sin requisa, advierte de que “más allá de colocar a los agentes de IA en el organigrama, hay que entender que hay equipos híbridos entre humanos y máquinas” y, por lo tanto, “hay que ver cómo tramitar esta nueva situación” adentro de las empresas.
Incremento de la productividad
Martín ha presentado una serie de datos que ponen de manifiesto las “grandes expectativas creadas en torno a la prohijamiento de la IA generativa”. Se estima un incremento de la productividad de entre un 0.4% y un 1.3% gracias a la IA en los próximos abriles, así como el aumento de US$4,000 millones en beneficios corporativos asociados a la entrada de estos modelos de IA en los negocios.
El directivo de Accenture ha recordado que la banca es uno de los sectores en los que más se está innovando. “Ya estuvo a la habitante en la IA tradicional que se usaba para el ‘scoring’ de peligro y ahora asimismo se están buscando los modelos de uso para la IA generativa”. Por ello, muchas ‘startups’ buscan ahora crear nuevos modelos LLM de hornacina (frente a los fundacionales) que aporten soluciones de IA muy concretas para industrias específicas, como puede ser la banca, adaptándose a sus micción tecnológicas o regulatorias, entre otras.
“Las grandes compañías van a entender que los modelos ya existen y no van a competir con ellos”, añade el responsable de Expansión Internacional en Cloudflare, que entiende que lo que va a ocurrir es que “las empresas van a utilizar estos nuevos modelos como ‘commodity’ para mejorar sus negocios”, usando ‘tokens’ y pagando sólo por el uso que hacen de estas herramientas -sin tener que contraer los costes vinculados a su exposición.
Esto es el paso cerca de la IA agéntica, una industria construida en menos de un año donde “auténticos empleados digitales, con capacidades espectaculares”, son capaces de “igualar a los empleados humanos en determinadas tareas”. Una oportunidad para las compañías que asimismo lleva asociados algunos riesgos, sobre los que entreambos expertos alertan.
Aventura con las alucinaciones y los controles de seguridad
Delante este nuevo contexto, Chema Alonso advierte de que habrá usuarios que puedan saltarse los controles de seguridad (‘Jailbreak’) que los LLM tienen por defecto y eso podría traer riesgos importantes en algunos sectores. De igual modo, explica que existe un problema con las alucinaciones de estos modelos de lengua, que son probabilísticos y que pueden ascender a dar fallos en cosas tan sencillas como una suma.
José Luis Martín, por su parte, hace hincapié en el problema de la desidia de talento en el sector de la IA, con pocos profesionales disponibles, y en el batalla de la gobernanza y soberanía de los datos, con sectores muy complejos (como el de Sanidad o Defensa), que requieren de un control férreo de la información que vuelca a los modelos de IA.
El avezado de Accenture asimismo deje de las alucinaciones de la IA generativa y, por eso, insta a las empresas a mezclar modelos de IA tradicionales, como el ‘machine learning’, con los modelos más disruptores. “Aunque la IA generativa sea la gran tendencia, hay que entender qué proyectos se quiere hacer y qué tecnología hace desidia. Nos habíamos olvidado de la posibilidad de integrar modelos tradicionales con los agentes de IA y ahora se está imponiendo ese razonamiento”, ha apostillado.
Casos dé exito en el uso de IA en el sector audiovisual
Por final, han participado en el evento Rames Sarwat, Head de AI y Transformación Digital en Proeduca Summa, y Bendito Blasco, cofundador de CinemAI, presentando sus proyectos de éxito en torno al uso de la inteligencia sintético en el sector audiovisual y de creación de vídeo.
Sarwat ha hablado de Atenea, un agente de IA capaz de suscitar vídeo con IA de una forma capaz, rápida y económica para las compañías. “El coste del vídeo es 75 veces superior a lo que supone para una empresa la vivientes de texto, y las empresas no cuentan con procesos estandarizados para la vivientes de esos contenidos. Por eso estas herramientas de IA pueden ser tan importantes”, ha detallado, incidiendo en que, adicionalmente, las empresas van a poder tener un viejo control sobre los presupuestos.
Por final, Bendito Blasco ha presentado CinemAI, que se centra en contenidos audiovisuales generados con IA con acabados mucho más profesionales, pensados para la ficción. “La IA está de moda, pero hay mucho fuego sintético de consumo rápido y lo que queremos es tener una calidad y un destruido mucho viejo. Y por eso es importante trabajar con buen material, pero asimismo con buenos directores, guionistas, etc”, ha señalado.
En este sentido, concluye que la IA “no va a sustituir la creatividad humana”, pero sí que va a aportar “más opciones” a las productoras y va a “aminorar de una forma drástica los costes en la producción cinematográfica y televisiva”.







