Antonio Fungairino, Christopher Ibsen, Steven Puig, Jacqueline Mora, Alejandro Cambiaso y Salim Arcuch.
La República Dominicana tiene la escalera, la conectividad y la virilidad para convertirse en el centro turístico del Caribe.
El país podría servir como áncora regional para el turismo sostenible y la inversión a gran escalera, aprovechando su tamaño, conectividad y capacidad comprobada para atraer hacienda.
Así lo afirmó Salim Arkuch, vicepresidente y regente normal para América Latina y el Caribe de Expedia Group.
El ejecutor de una de las empresas de tecnología de viajes y agencias de viajes en sarta más grandes del mundo explicó que la conectividad aérea, la capacidad hotelera y la crematística turística consolidada de República Dominicana le permiten efectuar como puerta de entrada y punto de dispersión para viajes multidestino en el Caribe, alineándose perfectamente con la creciente demanda de viajes de hotel a hotel y multiestancia.
Arkuch intervino en el III Foro BHD de Turismo e Inversión, celebrado por el Costado BHD en Fitur 2026 en Madrid.
En ese evento asimismo habló Christopher Imbsen, vicepresidente de Políticas Públicas del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC), destacando que integrar el turismo en la planificación del ampliación franquista es una condición esencial para el crecimiento sostenible del Caribe.
Manifestó que el turismo representa aproximadamente el 18% del PIB regional y es uno de los principales motores económicos; debe ser tratado como un sector táctico. Esto implica que las decisiones relativas al transporte, la vivienda, la energía, el uso del suelo y el ampliación del hacienda humano no pueden tomarse de forma aislada.






