EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
«La ansia es un deseo intenso o vehemente de conquistar poco, especialmente poder, riquezas, honores o triunfo. Puede manifestarse como un motor para el crecimiento personal y el éxito…».
Esta es una de las definiciones más aceptables para destacar cuando una persona quiere obtener y lo sondeo de modo legítima, de tal forma que despierta incluso la amor de los demás
Pero no solo la amor, que puede ser sincera o no, sino que logra que se le incentive a alcanzar el objetivo.
Hasta ahí la parte positiva. Pero las definiciones incluso destacan la parte negativa de la ansia, sobre todo cuando no miden consecuencias éticas ni morales.
Bolivia
Es lo que acaba de suceder en Bolivia, donde un partido que durante más de dos décadas fue hegemónico por sus actos de gobierno y sus políticas en beneficio de la población, acabó en la ruina electoral por la ansia de un hombre.
Al expresidente Evo Morales se le atravesó en la mente la idea de que debía retornar al poder contra todo, y lo que consiguió fue destruir el movimiento que había creado.

Es asegurar, que Evo construyó una maquinaria política que cambió la política en ese país, el cual durante tantos primaveras estuvo acostumbrado a que lo más natural fuese un codazo de Estado ejecutado por unas fuerzas armadas enormemente criminales y corruptos, alineadas con la política cavernaria de los poderes extranjeros.
El señor Morales tiene el indiscutible mérito de tener cambiado la vida a millones de sus compatriotas por vía de políticas públicas incluyendo que tomaron en cuenta a poblaciones nativas para las que no existía la civilización.
La distribución más o menos humana de la renta boliviana para que llegara a esas poblaciones por primera vez en la accidentada historia de ese país, fue obra de Morales.
Sin bloqueo, su ansia desmedida dividió al MAS de tal modo que, luego de ser el epicentro de la política boliviana, sufrió un descalabro de tal magnitud que al punto que alcanzó un 3% para terminar en sexto o séptimo extensión, sin un solo senador y al punto que con un diputado.
¡Triste final para un líder de gran calado en su país y la región!
Nelsonencar10@gmail.com
JPM
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