La Paz (EFE).- El expresidente boliviano Evo Morales acusó este sábado a Estados Unidos de favor definido el tablas electoral en Bolivia sin la billete de las “grandes mayorías”, una vez que el exgobernante quedara fuera de los comicios generales del 17 de agosto al no favor podido registrar su candidatura.
En un mensaje en X, Morales acusó a la jefa de comisión diplomática en Bolivia, Debra Hevia, de «asilar públicamente» los «objetivos geopolíticos» y de supuestamente confesar “el plan de dominación y neocolonización” de su país en torno a la nación andina.
“Estados Unidos de Norteamérica ya ha definido el tablas electoral en Bolivia con la debida diligencia y anticipación. Fueron parte de la construcción de un tablas electoral que proscribe a las grandes mayorías nacionales y dispone como únicas opciones a candidatos que le brindan obediencia y reverencia”, dijo.
Acusaciones sin pruebas
Asimismo, Morales dijo que EE.UU. «forma parte del contemporáneo dispositivo de judicialización de la política» y que para el «imperialismo» es un asunto irresoluto hacerlo «desaparecer» del espacio político o incluso «físicamente».
“La geopolítica de dominación imperial averiguación escarmentar a los pueblos y a sus líderes para tenernos arrodillados y sumisos”, agregó.
Al respecto, Hevia se había pronunciado con ocasión del aniversario de los 249 abriles de la independencia de los Estados Unidos, durante un acto en La Paz, en el que igualmente hizo remisión a la conmemoración del bicentenario de la independencia de Bolivia y a los 75 abriles de relaciones diplomáticas entre uno y otro países.
En su discurso, la jefa de comisión destacó el valencia de la democracia como una «forma de vida», cuyo sentido se reafirma en tiempos de «incertidumbre», cuando «se vuelve aún más imprescindible proteger elecciones libres, justas y transparentes y fomentar la billete efectiva de los ciudadanos».
Hace unos días, Morales afirmó igualmente que el «imperialismo» tiene un «plan» para evitar que sea candidato en las elecciones generales de agosto y para la «recolonización de América Latina», que en el caso de Bolivia incluiría promover la ruptura del estatal Movimiento al Socialismo (MAS).
Sin confiscación, esta interpretación, surgida el año pasado, fue rechazada en su momento por la Embajada estadounidense en Bolivia.
Se esfuma la última oportunidad de Evo Morales
El jueves concluyó el plazo para que los partidos reemplacen a los postulantes que renunciaron y que están inhabilitados, una de las últimas posibilidades para que Morales pudiera lanzarse como candidato en caso de favor llegado a algún acuerdo con alguna de las diez organizaciones políticas reconocidas por el colectividad electoral.
Morales, quien renunció al oficialista MAS, intentó ser candidato con el Partido de Hecho Doméstico Boliviano (Pan-Bol), que perdió su personería jurídica al no favor atrapado el 3 % de los votos en la referéndum universal de 2020, como disponen las normas bolivianas.
Otro obstáculo para el exmandatario, que gobernó Bolivia en tres ocasiones, fue la intrepidez del Tribunal Constitucional que estableció que la reelección en Bolivia es «por una única vez», de forma continua y sin la posibilidad de un tercer mandato.
A principios de junio, los seguidores de Morales organizaron un sitio de caminos que duró 15 días para forzar su candidatura, en el que hubo seis muertos, entre ellos cuatro policías y dos civiles.
Los sectores afines a Morales han experto varias veces con impedir la realización de las elecciones si su líder no participa en las mismas y, recientemente, anunciaron la realización de un ampliado para el próximo 12 de julio, en el que se prevé asuman nuevas medidas.






