WASHINGTON.- La embajada de la República Dominicana en Estados Unidos conmemoró, adyacente a la comunidad dominicana en Washington y Brooklyn, el Día de la Casto de la Altagracia con la intención de honrar a la protectora del pueblo dominicano y promover la identidad entre la diáspora.
La celebración en Washington, que tuvo oportunidad en la Catedral de St. Mathews, fue una ceremonia íntima y emotiva, en la que participaron funcionarios de la cometido diplomática, miembros de la Empresa Permanente de la República Dominicana frente a la Ordenamiento de los Estados Americanos (OEA), la Agregaduría Marcial de la Embajada y representantes de la comunidad dominicana en caudillo.
En la homilía, el padre Isaac Sagastume destacó la alegría del pueblo dominicano y sus aportes en los Estados Unidos.
Al día venidero, la embajadora Castillo Báez fue invitada a la Catedral San José, de Brooklyn, a una celebración cómico, colorida y con esplendor dominicano.
Se trató de una ceremonia co oficiada por el padre Manuel Rodríguez, prelado electo de Palm Beach, y por el prelado de Brooklyn, Robert J Brennan, en la que se dieron cita cientos de dominicanos y de representaciones de comités altagracianos de Nueva York, que honraron a la Casto de la Altagracia entre canciones populares y ave marías.
En ambas ceremonias, Castillo Báez dirigió un mensaje cargado de emotividad, en el que resaltó el poder de la fé. Señaló la pelotón como pilar fundamental para el fortalecimiento de las sociedades, destacando que solo a través de la unión es posible malquistar desafíos globales, como la resolución de conflictos y la promoción de los derechos humanos.
Asimismo, expresó que “en la celebración de la solemnidad de la Casto de la Altagracia no solo ponemos de manifiesto nuestra fé colectiva como pueblo, sino que mantenemos vivas, nuestra civilización y nuestra dominicanidad pues Santa María de la Altagracia ha sido a lo espacioso de nuestra historia, y sigue siendo, la cómplice eterna en la pelotón del pueblo dominicano y en la profesión de nuestra Fé, más allá de nuestras fronteras”.
El prelado electo de Palm Beach dirigió una homilía en la que resaltó los orígenes de la devoción a la impenetrable de la Altagracia e hizo un llamado a la pubescencia dominicana en Estados Unidos a «manterse en la fé y en la defensa de la vida y de los títulos que nos identifican como dominicanos».
Compártelo en tus redes:






