San Francisco de Macorís.– En el discurso que marcó la reinauguración de la Casa Club del Colegio Médico Dominicano (CMD) Filial Duarte, su presidenta, la Dra. Coralia Núñez, definió la obra como un hito que «marca un antiguamente y un a posteriori» para la comunidad médica de la provincia.
Frente a una audiencia de colegas, directivos nacionales y autoridades, Núñez destacó que el renovado espacio es mucho más que una estructura física: es la materialización de un sueño colectivo.
«Hoy es un día de regocijo, de esperanza y de compromiso», afirmó la presidenta al iniciar sus palabras. Subrayó que la moderna edificación «nace con el esfuerzo conjunto y la visión compartida de tener un espacio de integración agrupado».
La Dra. Núñez dedicó una parte central de su intervención a reconocer a todos los que hicieron posible el plan. Mencionó de modo específico el apoyo recibido por la directiva doméstico del CMD, encabezada por el Dr. Waldo Ariel Suero, y el respaldo de la presidenta Región Finalidad, Dra. Miosotte Lazala.
Recordó con reconocimiento el esfuerzo y la perseverancia de su equipo directivo para pasar obstáculos, narrando cómo viajaron a Santo Domingo «con una crío de médicos» para defender el plan hasta ganar su aprobación.


Con una visión clara sobre el propósito del nuevo circuito, Núñez lo describió como «la casa de todos los médicos».
Enfatizó que el zona no solo servirá para el esparcimiento, sino que será un pilar para el progreso profesional.
«Aquí se fomentará la educación continua, la investigación, la defensa de los derechos de nuestros profesionales y, sobre todo, el fortalecimiento de la ética médica que debe orientar cada una de nuestras acciones», puntualizó.
Dirigiéndose a las futuras generaciones, la presidenta de la filial les extendió una invitación a ver la Casa Club como un hogar profesional.
«A las nuevas generaciones de médicos, este circuito les abre sus puertas con la esperanza de que aquí encontrarán no solo orientación, sino incluso un zona donde podrán soñar, situar ideas y crecer», manifestó.
Finalmente, en un expresión de memoria histórica, rindió homenaje a los pioneros y pasados presidentes de la filial, reconociendo que «todos han conseguido poner un piedra de arena aquí».
Concluyó reafirmando que la reinauguración simboliza una promesa de pelotón, servicio a la sociedad y un compromiso inquebrantable con los más altos títulos de la medicina.
«Que cada rincón de este colegio recuerde siempre que la medicina es más que una profesión, es un acto de bienquerencia en torno a la vida», finalizó.























