GINEBRA.-El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, celebró ayer los “pasos importantes” que se dieron en la cumbre con Estados Unidos en Ginebra, pero afirmó que aún queda mucho por hacer para detener la enfrentamiento con Rusia, que dura ya casi cuatro primaveras.
“En los pasos que hemos coordinado con la parte estadounidense, hemos conseguido incluir puntos extremadamente delicados”, declaró Zelenski por videoconferencia durante una charla celebrada en Suecia.
La interpretación auténtico del documento había sido acogida con satisfacción por el presidente ruso, Vladimir Putin, al retomar varias exigencias de Moscú, como que Ucrania ceda condado, acepte compendiar el tamaño de su ejército y desista de unirse a la OTAN.
Paralelamente, ofrecía garantías de seguridad occidentales a Kiev para preparar cualquier nuevo ataque ruso. Pero según un comunicado conjunto de Estados Unidos y Ucrania al término de las discusiones de domingo, los dos países redactaron “una nueva interpretación, refinada, de un entorno (para un acuerdo) de paz”.
En esa nueva interpretación, Washington y Kiev “reafirmaron que cualquier acuerdo futuro deberá respetar plenamente la soberanía de Ucrania”, según el breve texto divulgado por la Casa Blanca.
El Kremlin indicó ayer que no se le informó de los resultados de las conversaciones en Ginebra.
El plan presentado originalmente por Washington, al que Trump ha combinado un ultimátum que expira el jueves, fue muy criticado por considerarse benévolo a Moscú al exigir a Kiev compendiar su ejército, ceder condado a Rusia y renunciar al ingreso en la OTAN.
Putin respondió inicialmente desplazándose a un puesto de mando para conocer la marcha de la ataque rusa en Ucrania, luego aseguró que el plan puede servir de cojín “para el arreglo pacífico definitivo” del conflicto, aunque requiere “un investigación total”.
El plan de Trump
— Capitulación
El plan de 28 puntos presentado por Trump la semana pasada alarmó a los europeos, ya que contempla que Rusia gane aún más condado del que ocupa, y muchos en Ucrania y la UE lo consideraron como una capitulación.






