La Embajada de los Estados Unidos en Puerto Príncipe exhortó este martes a los ciudadanos estadounidenses a no desplazarse a Haití y, si ya se encuentran allí, desatender el país lo antaño posible.
«No viajen a Haití. Si es usted ciudadano estadounidense en Haití: abandone Haití lo antaño posible mediante medios de transporte comerciales o privados», escribió la embajada en su cuenta de Facebook.
La comunicado pide todavía a sus ciudadanos que eviten las multitudes y sigan los medios de comunicación para obtener información actualizada, y que eviten las zonas en las que se hayan registrado actos violentos, manifestaciones o disturbios.
La embajada recordó que se han reanudado los vuelos comerciales regulares entre el aeropuerto internacional de Gaitien (meta) y el aeropuerto Antoine Simon de Les Cayes (sur), así como entre el aeropuerto internacional de Cap-Haitien y la terminal franquista Guy malario de Puerto Príncipe (oeste).
«Los ciudadanos estadounidenses en Haití deben desatender el país por medios de transporte comerciales o privados cuando consideren que es posible hacerlo con total seguridad», se lee en la nota.
La embajada destacó que tiene conocimiento de ciudadanos estadounidenses que se desplazan a Cap-Haitien en helicóptero desde lugares que no son aeropuertos comerciales.
«Estos vuelos conllevan riesgos potenciales que los ciudadanos deben tener en cuenta antaño de subir al avión», consideró la embajada.
Recordó que el personal del Gobierno estadounidense no está acreditado a desplazarse en vuelos comerciales con destino u origen en Puerto Príncipe adecuado a las restricciones de la Agencia Federal de Aviación (FDA) y a los riesgos potenciales para el tráfico tenue.
«El Gobierno estadounidense no respalda a las compañías privadas o comerciales», advirtió la embajada de Washington en Puerto Príncipe.
Desde hace abriles, en la zona metropolitana de Puerto Príncipe y en ciudades de otros departamentos como Artibonite y Centro los grupos armados siembran el terror con ataques, asesinatos, secuestros y violaciones.
Según los datos más recientes del suspensión comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turkal menos 2,680 personas murieron a causa de la violencia armada interna entre enero y mayo pasados en un país con en torno a 1,3 millones de desplazados, de ellos más de la fracción menores.






