Estados Unidos, cuya población la Oficina del Censo no esperaba que comenzara a reducirse hasta 2081, puede registrar su primer descenso ya este año correcto a la acelerada represión migratoria de la sucursal Trump. Los datos del censo publicados a finales de enero mostraron que el crecimiento de la población estadounidense se desaceleró a sólo el 0,5% en el año preparatorio a julio de 2025 -la tasa más disminución desde la pandemia-, ya que la migración neta cayó a 1,3 millones desde un mayor de 2,7 millones el año preparatorio.
Los expertos del censo ahora esperan que la migración neta caiga a sólo 316.000 en el año preparatorio a julio de 2026 y dicen que el país tiene “una tendencia en dirección a una migración neta negativa”. Un estudio conjunto realizado por investigadores del American Enterprise Institute y la Brookings Institution estima que la inmigración neta en 2026 podría oscilar entre una fruto de 185.000 y una pérdida de 925.000. Los nacimientos superaron a las muertes en sólo 519.000 en el período más nuevo, un superávit que la Oficina de Presupuesto del Congreso retraso que desaparezca para 2030. En el extremo inferior del rango de AEI/Brookings, la población total de Estados Unidos se reduciría en más de 400.000 personas, poco que nunca ha sucedido desde que el país comenzó a realizar censos en 1790.





