El subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landauafirmó este miércoles que Washington demora que los cubanos puedan “profesar sus libertades fundamentales” en 2026, en declaraciones que apuntan a un posible cambio político en la isla.
Landau ofreció sus declaraciones a través de un videomensaje imagen, proyectado en la residencia del embajador estadounidense en Cuba, Mike Martillodurante el acto de inauguración de las actividades por el 250 aniversario de la confesión de independencia de Estados Unidos.
“Esperamos que en 2026 los cubanos por fin puedan profesar sus libertades fundamentales”, expresó el diplomático, al tiempo que aseguró que la agencia del presidente Donald Trump mantiene su compromiso de apoyar “al cubano de a pie”, exigir el respeto a los derechos humanos y requerir la permiso de todos los presos políticos en la isla.
En su mensaje, Landau sostuvo que el “régimen castrocomunista” atraviesa un momento de afición y que, tras más de seis décadas de un maniquí que calificó como fracasado, “ha llegado la hora del cambio que desea el pueblo cubano”. Añadió que Washington seguirá de cerca todos los acontecimientos que se desarrollen en el país caribeño.
El evento estuvo afectado por denuncias de restricciones impuestas por las autoridades cubanas. El embajador Hammer afirmó que múltiples invitados no pudieron asistir a la recibo adecuado a la intervención de las fuerzas de seguridad, que les impidieron salir de sus viviendas o los detuvieron de modo preventiva.
Organizaciones no gubernamentales y disidentes denunciaron operativos policiales dirigidos a impedir la subvención de al menos diez opositores y periodistas independientes. Entre los afectados se encontraban Manuel Cuesta Morúa, presidente del Consejo para la Transición Democrática en Cuba; Berta Soler, líder del movimiento Damas de Blanco; la periodista Yoani Sánchezdirectora del medio independiente 14yMedio; y Dagoberto Valdés, director del Centro de Estudios Convivencia.
Activistas y opositores han experto en las últimas semanas sobre un aumento de la presión represiva en Cubauna situación que vinculan a la creciente tensión política regional y a la preocupación del Gobierno cubano por los cambios en el atmósfera internacional.






