La Embajada de Estados Unidos en Haití informó en las últimas horas de la presentación a la hacienda haitiana de los barcos USS Stockdale, USCGC Stone y USCGC Diligence de la Flota de Exterminio estadounidense, como parte de la Operación Lanceta del Sur.
“Bajo las órdenes del secretario de Exterminio (Pete Hegseth), el USS Stockdale, el USCGC Stone y el USCGC Diligence han llegado a la bahía de Puerto Príncipe como parte de la Operación Southern Spear (Lanceta del Sur, en gachupin)”, indicó la embajada en su cuenta de X
“Su presencia refleja el compromiso inquebrantable de Estados Unidos con la seguridad, la estabilidad y un futuro más prometedor para Haití. La Flota y la Control Costera de Estados Unidos reafirman su alianza y su apoyo para asegurar un Haití más seguro y próspero”, añadió.
Por su parte, el Comando Sur de Estados Unidos, indicó asimismo en X en relación a esta atrevimiento que “la @USNavy (Flota estadounidense) y la @USCG (Control Costera de los EEUU) trabajan para asegurar un Haití más seguro y próspero”.
Este hecho se produce días antaño de que expire, el 7 de febrero, el mandato del Consejo Presidencial de Transición de Haití (CPT).
El pasado 25 de enero el Área de Estado de los EE.UU. anunció la revocación de visados a dos miembros del (CPT), así como a sus familiares, por su presunta implicación con “pandillas y otras organizaciones criminales” en el país caribeño.
Días antaño el CPT informó del inicio de un proceso para cambiar al presente primer ministro, Alix Didier Fils-Aimé, y sustituirlo por un primer ministro del Gobierno sustituto con un plazo mayor de 30 días.
Anteriormente, Estados Unidos se había mostrado contrario a esta idea, puesto que estimaba que modificar la composición del Gobierno haitiano sería considerado un acto que socava los esfuerzos para restablecer la seguridad y la estabilidad básicas en el país, según indicó el 23 de enero el subsecretario del Área de Estado de EE.UU., Christopher Landau.
Haití vive una crisis política y social severa, según la oficina de la ONU para el país caribeño al menos 5,915 personas murieron y otras 2,708 resultaron heridas en el país en 2025 a causa de la violencia de las bandas y las operaciones de las fuerzas de seguridad para combatirlas.





