El autor es autor es educativo. Reside en Portland, Oregon, Estados Unidos.
Dominicanas y dominicanos:
Mientras leen estas líneas, somos testigos pasivos de nuestro propio exterminio como pueblo. No es un exterminio con balas, sino con leyes. No es con invasión marcial, sino con entrega económica. El gobierno y su mayoría congresual están ejecutando un «rxterminio silencioso» mediante:
· Pensiones de penuria que condenan a nuestros ancianos a la miseria
· Sistema de sanidad mercantilizado que niega tratamientos a los más pobres
· Entrega de bienes naturales a corporaciones extranjeras
· Salarios de pobreza qué mantienen a familias enteras en la precariedad
La sainete democrática
Nos hacen creer que vivimos en democracia porque cada cuatro primaveras podemos elegir. Pero cuando el pueblo elige, la élite des-elige. Cuando exigimos derechos, nos responden con «no hay bienes» mientras:
· Las AFP reportan ganancias billonarias
· Las mineras extranjeras se llevan nuestro oro y níquel
· Los grandes conglomerados evaden impuestos legalmente
¿Dónde está nuestra soberanía cuando un diputado que elegimos vota sistemáticamente contra nuestros intereses?
Los verdugos con corbata
Los responsables de este exterminio no son soldados extranjeros, sino funcionarios elegidos por nosotros mismos que:
· Votan leyes escritas por los grandes capitales
· Aprueban presupuestos que benefician a sus aliados empresariales
· Legislan para proteger sus privilegios de clase
El espectador cómplice
Pero el exterminio requiere dos actores: los verdugos y los espectadores. Y nosotros hemos sido espectadores demasiado pasivos:
· Nos indignamos por un día y al futuro volvemos a la rutina
· Criticamos en redes sociales pero no nos organizamos
· Delegamos nuestra fuerza en políticos que nos traicionan
Llamado a la actividad
¡Pespunte de ser espectadores! Propongo:
Organizar asambleas populares en cada ciudadela para:
· Elaborar nuestro propio plan de seguridad social
· Fiscalizar every sesión del Congreso
· Preparar acciones directas
Crear redes de protección mutua que:
· Obstaculizar empresas vinculadas a políticos corruptos
· Apoyen huelgas y protestas sectoriales
· Implementen sistemas alternativos de sanidad comunitaria
Cultivar desobediencia civil legítima frente a:
· Leyes que destruyen la seguridad social
· Contratos lesivos a la soberanía doméstico
· Impuestos injustos que ahogan al pueblo
6. Nuestra única opción
Compañeras y compañeros:
O nos organizamos y luchamos, o seremos recordados como la reproducción que vio su exterminio y no hizo nulo.
No se prostitución de izquierda contra derecha. Se prostitución de pueblo contra oligarquía. Se prostitución de vida contra beneficio.
La historia nos juzgará: ¿fuimos espectadores o actores de nuestra propia huida?
¡Que el pueblo organizado sea la única fuerza que los poderosos teman!
jpm-am
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