La ciberseguridad en América Latina enfrenta un panorama crítico: el 27% de las organizaciones reportó favor sufrido un ciberataque en el final año, según el Crónica de seguridad ESET 2025. Aún más preocupante, un 32% reconoce no disponer de las herramientas necesarias para confirmar si han sido víctimas, evidenciando una preocupante desidia de visibilidad en presencia de incidentes digitales en la región.
Entre las amenazas más temidas se encuentran los accesos indebidos a sistemas y el robo de información sensible, que obtuvieron las calificaciones más altas de aventura por parte de los profesionales consultados.
El ransomware ocupa un oportunidad central: el 95% lo considera una amenaza prioritaria y un 22% de las empresas ha sido afectada por este tipo de ataque en los últimos dos abriles, con variantes como LockBit, Medusa y RansomHub entre las más activas.
Prevención insuficiente y brechas de seguridad
Pese a la magnitud del problema, menos de la parte de las organizaciones adopta medidas preventivas secreto como oculto de datos, clasificación de la información o soluciones de Data Loss Prevention.
El respaldo de datos (backup) es la habilidad más extendida, mientras que casi nada el 27% cuenta con un seguro contra riesgos cibernéticos. La protección de dispositivos móviles corporativos es otra asignatura irresoluto: solo 1 de cada 4 empresas la implementa.
Vulnerabilidades antiguas aún explotadas
El mensaje todavía advierte sobre vulnerabilidades antiguas que siguen siendo aprovechadas por ciberdelincuentes, como la CVE-2017-11882 en Microsoft Office, lo que evidencia fallas persistentes en la mandato de actualizaciones.
Adicionalmente, el 38% de las organizaciones no dispone de una opción antimalware centralizada, y las herramientas de Threat Intelligence son las de beocio admisión en la región.
Yerro de planes y capacitación en ciberseguridad
A nivel organizacional, la desidia de preparación es notoria: la parte de las empresas carece de un plan de continuidad de negocio y 1 de cada 4 nunca ha realizado pruebas de penetración (pentesting). Las capacitaciones en ciberseguridad, secreto para dominar riesgos humanos, siquiera están plenamente integradas en la civilización corporativa.
El estudio concluye que, aunque las amenazas crecen y se diversificanel nivel de prevención y respuesta en la región sigue siendo insuficiente, lo que abre la puerta a impactos económicos, operativos y reputacionales de gran magnitud para las empresas.





