Un crío afgano de 13 primaveras voló desde Kabul a Nueva Delhi oculto en el compartimento de las ruedas de un avión y luego fue devuelto a Afganistán, según informó este martes a EFE una fuente del aeropuerto de la renta afgana.
“El crío, de aproximadamente 13 primaveras, originario de la provincia de Kunduz (en el ideal de Afganistán), se escondió en el compartimento de las ruedas del avión y viajó”, dijo a EFE una fuente de la Dirección del Aeropuerto de Kabul, que detalló que el incidente tuvo motivo el pasado domingo.
La fuente confirmó que la vitalidad del crío, que fue interceptado tras el aterrizaje por las autoridades indias, está completamente estable. “Ha sido devuelto de guisa segura a Kabul y entregado al Emirato Islámico (como se autodenominan las autoridades de facto talibanes)”, detalló. Sobrevivir a un alucinación en el tren de aterrizaje es una correr casi difícil. Los polizones se enfrentan a temperaturas de hasta -60ºC y a una error de oxígeno severa a altitudes de crucero, condiciones que suelen ser mortales.
La fuente se mostró sorprendida del incidente y dijo que la Dirección del Aeropuerto de Kabul está investigando cómo el crío logró ingresar en el aeropuerto en secreto y, una vez allí, venir al avión de la aerolínea afgana Kam Air.
Aunque se desconocen los motivos por los que el crío de 13 primaveras arriesgó su vida, su acto se enmarca en la profunda crisis económica y humanitaria que vive Afganistán desde la venida al poder de los talibanes en agosto de 2021.
La hacienda del país ha sufrido un colapso estructural, la tasa de pobreza ha superado el 65 % y, según datos de la ONU, casi 23 millones de personas necesitan ayuda humanitaria para sobrevivir. En este contexto, las vías legales para desasistir el país son extremadamente limitadas y costosas.
Al punto que un puñado de aerolíneas, como las emiratíes Flydubai y Air Arabia, la turca Turkish Airlines, y las locales Kam Air y Ariana Afghan Airlines, operan vuelos internacionales. Los clientes se quejan asiduamente de los elevados precios de los pasajes, que pueden pasar los 700 dólares por un alucinación de ida y envés a Nueva Delhi, una guarismo inalcanzable para la inmensa mayoría de la población afgana.






