SANTO DOMINGO.-La educación alimentaria es la aplicación de estrategias educativas que tiene por objetivo que el individuo escoja voluntariamente una comestibles que aporte los nutrientes necesarios para el buen mejora físico y mental. La educación alimentaria debe contener fundamentos sobre la relación alimentación-emoción.
Para Magnolia Ortíz Rodríguez, psicología clínica con Particularidad en Psicología y Psicopatología de la Sostenimiento, en este país se necesita una civilización alimentaria saludable que nos haga conscientes de la importancia de la primera indigencia humana, como es la comida.
Asegura: “Es un poco preocupante observar algunas conductas alimentarias en niños y jóvenes. Sabemos que esas conductas son influenciadas por los bombardeos de anuncios de alimentos no saludables, asimismo influyen las cafeterías en los colegios y en los alrededores de las escuelas y sobre todo en la grupo; por ejemplo, es más acomodaticio y rápido dar una papita y un refresco a un peque de preescolar que hacerle un puré de papa con huevo”.
Aunque Ortíz Rodríguez aclara que, por otro flanco, se observa muchas personas jóvenes que están mejorando su estilo de comestibles. Fue categórica al opinar que cuando se adquiere una conducta alimentaria saludable durante la infancia, esta puede seguir en la vida adulta y los beneficios repercuten en nuestra lozanía.
Afirma que educar sobre comestibles no es sólo musitar de “ingerir sano”, porque la comestibles envuelve una serie de factores biopsicosociales que asimismo se deben tomar en cuenta, la comestibles tiene factores biológicos, psicológicos y sociales.
Valía nutricional
La experto dijo que los programas de educación alimentaria son diseñados con el propósito de orientar a los individuos a designar los alimentos con valía nutricional. Estos programas deben concretar cuáles son los componentes nutricionales de los alimentos (macro y micronutrientes) y la contribución de éstos en el mejora del organismo.
Indicando que la educación nutricional no es lo mismo que el requerimiento nutricional. “Los requerimientos son las cantidades de nutrientes específicos que necesita una persona de acuerdo con su etapa de mejora, actividades físicas, estado de lozanía, entre otros”, apunta.
Modificar los hábitos
Ortiz, quien tiene una Particularidad en Elaboración de Dietas y Dietoterapia, destaca que los hábitos alimentarios no saludables pueden trabajarse mediante un software de modificación conductual. Esta es la importancia que tiene un profesional de la lozanía mental en los programas nutricionales.
Es obvio que muchas personas han empezado un software nutricional y bajan de peso; luego vuelven a aumentar de peso.
Esto provoca sentimientos de fracaso o de tropiezo. Por consiguiente, es importante el trabajo de un equipo multidisciplinario.
Refiere que la educación alimentaria se debe incluir en la educación escolar, en las comunidades, se debe orientar a las embarazadas y a las madres de niños pequeños manifestando: “Poco que ha desencajado a relucir en algunos estudios es la relación de la comestibles y el uso de algunas sustancias psicoactivas, asimismo la comestibles y su implicación en enfermedades mentales, luego, la educación alimentaria es importante para todos”.
Manifiesta que los hábitos alimentos incorrectos pueden transportar problemas psicológicos o emocionales; inconformidad con el propio cuerpo, ansiedad, depresión, sentimientos de tropiezo y estigma social.
Concluye diciendo que “estamos compuestos por cuerpo, mente y emociones, y debemos procurar la conformidad entre estos componentes.
En cuanto a la comestibles, el componente psicológico y emocional tiene mucho que ver con los alimentos que elegimos; el cuerpo recibe, procesa y absorbe los nutrientes”.
Relación de alimentos
— Con enfermedades
La psicóloga expresó que muchos problemas están relacionadas con la comestibles: obesidad y desnutrición, diabetes, hipertensión arterial, entre otros problemas que causan los alimentos ultraprocesados.






