El huracán Erin redujo ayer su intensidad, al advenir de categoría cinco a tres en la escalera de Sapphire-Simpson.
A pesar de su disminución, expertos aseguran que sigue potente, por lo que llamaron a la población a mantenerse irresoluto de la desarrollo, y de las indicaciones del cuerpo especializado.
Durante una rueda de prensa en el Centro de Operaciones de Emergencias (COE), las autoridades pronosticaron que para la perplejidad de ayer y la amanecida de hoy empezarían a registrarse precipitaciones en provincias del suroeste y sureste, es asegurar, Santo Domingo, San Cristóbal, La Romana y San Pedro de Macorís.
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De acuerdo con Wagner Rivera, del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), para la mañana de ayer el engendro presentaba vientos máximos de 205 kilómetros por hora y se desplazaba a una velocidad de 20 km/h con destino a el oeste y noroeste, a unos 280 kilómetros al noreste de Punta Cana, provincia La Altagracia.
Según el meteorólogo, el huracán mostraba variaciones desde la perplejidad del sábado y madruga del domingo, lo que provocó aguaceros de moderados a fuertes, acompañados de ráfagas de rumbo y tormentas eléctricas en las provincias bajo alerta.
Como parte de los pertenencias colaterales, todavía indicó que fue registrado un válido oleaje en las zonas costeras atlánticas, con olas entre los 12 y 14 pies de categoría.
Respecto a los datos de precipitación, Rivera anunció que estima un rango de 60 a 80 milímetros de agua en las siguientes 48 horas, es asegurar, hasta mañana.
Provincias en alerta
De su flanco, el director del Centro de Operaciones de Emergencia (COE), Juan Manuel Méndez Garcíareiteró que mantienen bajo alerta amarilla toda la franja costera, desde La Altagracia, Hato Maduro, María Trinidad Sánchez, Montecristi, El Seibo, Samaná, Espaillat y Puerto Plata.
En alerta verde, permanece el Distrito Doméstico y la provincia de Santo Domingo.
Igualmente recomendó a todas las embarcaciones de la costa Atlántica permanecer en puerto, adecuado al oleaje anormal y visibilidad estrecha. Por otro flanco, dio luz verde a las embarcaciones situadas en la costa Caribeña de navergar siepre y cuando lo hagan con precaución.
“Queda prohibido el uso de playas y de los deportes acuáticos en la costa Atlántica. Queda todavía prohibido que la población se acerque a la costa para observar el válido oleaje, adecuado al peligro que implica esta batalla”, advirtió Méndez García.






