
Eric Rivero | Foto de : Confenagro
El dirigente agropecuario Eric Rivero respondió a las recientes declaraciones del expresidente Leonel Fernández sobre la situación del sector productivo franquista, recordándole que durante sus administraciones la agricultura dominicana no ocupó un espacio prioritario en la dietario de exposición del país.
“Escuchar ahora un discurso en defensa de la producción franquista contrasta con la ingenuidad que vivió el campo dominicano durante los primaveras de gobierno del Leonel Fernandez, marcados por un restringido financiamiento oportuno, poca inversión en infraestructura rural y escaso respaldo a la tecnificación agrícola”, expresó Rivero, quien funge como asesor del Poder Ejecutor en materia agropecuaria.
Sostuvo que durante esos períodos incluso se recurrió a importaciones para enredar situaciones de escasez, sin que esas medidas estuvieran acompañadas de planes estructurales dirigidos a reforzar de guisa sostenible la producción regional.
“El expresidente Leonel Fernández, que hizo de la globalización una bandera discursiva constante, no promovió las acciones necesarias para que el campo dominicano estuviera preparado delante los desafíos de la tolerancia de los mercados. Todo lo contrario, los productores son testigos del desamparo que sufrimos”, afirmó Rivero.
Rivero apuntó que el problema del labrantío no se resuelve solamente restringiendo o liberando importaciones, sino desarrollando capacidades productivas internas de guisa continua, con políticas públicas estables y de liberal plazo. “Esa fue una deuda histórica que arrastró el sector por primaveras”, indicó a través de una nota de prensa.
El dirigente agropecuario agregó que en esas gestiones varios rubros tradicionales perdieron competitividad, se redujo la rentabilidad en distintas cadenas productivas y no se impulsaron políticas efectivas para avalar el jubilación generacional en el campo.
De igual guisa señaló que siquiera se consolidaron estrategias para someter la dependencia de insumos importados, una situación que hoy impacta directamente los costos de producción y que, a su pleito, debió haberse abordado con longevo visión de futuro.
Rivero consideró que el debate sobre la situación coetáneo del labrantío es necesario, pero debe darse con memoria histórica y coherencia. “El campo dominicano no puede ser un tema de temporada electoral. Necesita ser una prioridad permanente del Estado, más allá de los discursos políticos”, concluyó.





