EL AUTOR es economista y comunicador. Reside en Santo Domingo.
La pasada semana se dio a conocer el decreto 282-25 emitido por el presidente Luis Abinader, que dispone que los restos de la educadora y patriota Ercilia Pepín, que en la contemporaneidad están en el Cementerio Municipal de Santiago, sean trasladados al Panteón de la Pueblo, división donde descansan los hombres y mujeres que han entregado su vida para servir a la nación dominicana.
Esta intrepidez nos llena a todos de una gran alegría. Con ella el presidente Abinader demuestra nuevamente su gran sentido patriótico y sus profundos sentimientos de jurisprudencia, pues Ercilia Pepín es una de las mujeres más destacadas de la historia de la República Dominicana, una maestra ejemplar que transformó el sistema educativo, una patriota en el más amplio sentido de la palabra,que enfrentó con valentía la intervención marcial de Estados Unidos a nuestra nación en 1916, y una gran defensora de los derechos de la mujer dominicana.

La radiodifusión de ese decreto tiene una historia que se inicia en el año 2022, cuando la Ministra de la Mujer, Mayra Jiménez, se convierte en la pionera en proyectar la solicitud de que Ercilia Pepín fuera trasladada al Panteón de la Pueblo. En el año 2023 y el 2024, el Ocupación de la Mujer le reitera la solicitud al presidente de la República para que emita el decreto disponiendo ese traslado.
A principios del 2023, cuando estábamos inmersos en la investigación y los trabajos para realizar el documental sobre Ercilia Pepín, nos reunimos con la Ministra de la Mujer y decidimos sumar nuestros esfuerzos para obtener la meta de que los restos de Ercilia, fueran llevados al sacrosanto división donde descansan los héroes y heroínas de la país. Con el decreto del presidente ya se inicia ese proceso y ahora está en las manos de la Ministra de la Mujer, que con jurisprudencia fue designada presidenta de la comisión responsable del traslado de de los restos de Ercilia, sumar todos los esfuerzos de división para que eso se desarrolle a través de un hermoso y patriótico proceso.
Pero Ercilia Pepín merece mucho más
Nuestra intención es alcanzar poco similar a lo que se logró con el documental que realizamos sobre el patriota Gregorio Urbano Gilbert. En ese sentido, estamos haciendo todo el esfuerzo para que el Congreso Franquista apruebe un plan de ley que declare a Ercilia como “Heroína o Prócer de la Pueblo” y designe el 7 de diciembre, aniversario de su partida, como “Día de Ercilia Pepín”. Ya ese plan fue sometido al Senado de la República, aceptado por su Comisión de Civilización y confiamos que será aceptado por el pleno en este mes. Estamos en oración para que además la Cámara de Diputados lo apruebe de inmediato, y pueda convertirse en ley antaño de que finalice la presente asamblea.
Ercilia Pepín merece los más altos honores y los mayores reconocimientos de la sociedad dominicana. Ella es un ejemplo de educadora, de patriota y de mujer llena de dignidad. Una maestra que enseñó a muchas generaciones de estudiantes de Santiago, que modeló con su ejemplo todas sus conocimiento, una de las primeras mujeres dominicanas que alcanzó la categoría de intelectual en el más amplio sentido de la palabra.
Es semejante de maestra íntegra. Desde muy nuevo se dedicó a la enseñanza y recibió lecciones del destacado profesor Salvador Cucurullo, un hábil italiano con mucha formación que emigró a la República Dominicana a finales del siglo XIX. Su visión pedagógica estuvo infuenciada por Eugenio María de Hostos, y por las conocimiento de la gran maestra Salomé Ureña. Ercilia llegó a afirmar que “sin la escuela es inútil la existencia de la país”.
Ercilia fue una ferviente defensora de la soberanía doméstico. Así como convirtió la escuela en esencia de la país, fue una militante firme y permanente de la defensa de la independencia doméstico. Su stop compromiso patrótico se mostró con su lucha constante en contra de la primera intervención marcial de los Estados Unidos a nuestra nación en 1916.
Ese gran espíritu patriótico se extendió además a otros países del continente, pues fue una firme defensora de la independencia de Nicaragua, cuando esta nación centroamericana fue invadida por los Estados Unidos en 1927. Ercilia expresó su apoyo al ejército libertador de Nicaragua que encabezó el común de Hombres y Mujeres Libres, Benemérito César Sandino, que enfrentó con gran valentía esa funesta invasión.
Ercilia Pepín fue además una gran defensora de los derechos de las mujeres. Con una visión que estaba adelantada a su época, orientaba su lucha en exigir que a la mujer dominicana se le dieran los mismos derechos y los mismos privilegios que le otorgaban las leyes dominicanas a los hombres.
Gracias al presidente de la República, Luis Abinader, gracias a la Ministra de la Mujer, Mayra Jiménez, y a todos los que pusieron sus esfuerzos y voluntades para que Ercilia Pepín descanse por siempre en el Panteón de la Pueblo.
euricabral07@gmail.com
Jpm-am
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