Durante primaveras, el esparcimiento de azar ha sido una actos socialmente aceptada en la República Dominicana. Quioscos de quiniela en cada cumbre y de apuestas deportivas, máquinas tragamonedas hasta en barrios y, más recientemente, plataformas digitales accesibles desde el celular han normalizado una conducta que, en muchos casos, pasa desapercibida hasta que las consecuencias son devastadoras.
Detrás de esa evidente diversión se esconde una existencia poco visible: la ludopatíauna suma con maduro prevalencia en los hombres, que afecta la lozanía mental, la heredad allegado y la estabilidad social.
El problema comienza cuando el esparcimiento deja de ser una distracción y pasa a convertirse en una vía de escape emocional, advierte Eddy Paulinodirector del Área de Psicología de la Fundación Fénix.
“Cuando la persona juega para tapar una emoción, una fallo, y pierde el control del esparcimientoentonces automáticamente deja de ser un esparcimiento por diversión y se convierte en una patología“, indica.
Las primeras alertas suelen manifestarse en forma de mentiras constantes, endeudamiento recurrenteaislamiento social y desidia de responsabilidades familiares y laborales. A diferencia de otras adicciones más visibles, la ludopatía se camufla con facilidad, amparada en una civilización que ha legitimado el esparcimiento como poco diario.
Pespunte con pasar revista cualquier intramuros para encontrar la señora que juega palé, el pensionado que prefiere trastornar en una infamia de quiniela con la esperanza de multiplicar sus ingresos o la que hace una rifa todos los meses, escalando en los estratos sociales hasta ganar a familias que han perdido títulos de propiedad y acumulan millones de pesos en deudas por incontables visitas a los casinos.
“No todo el que juega es fanático. La suma es obsesión y compulsión. El diagnosis es multifactorial, ya que se analiza el componente hereditario del paciente, su componente social, forma de crianza y los traumas acumulados”, dice Paulino.
En la República Dominicana no hay estadísticas claras, pero, según el entendido en adicciones, por lo menos, casi un 2 % de la población está en problemas de dinámicas de juegos, con el perjuicio de que “del 80 al 85 % de los ludópatas tiene ideas suicidas y casi un 20 % lo ha intentado”.
Similar a las sustancias
La ludopatía tiene la misma recaída que la suma al bebida o a las drogas, ya que compromete los mecanismos cerebrales responsables del placer y la motivación, provocando una dependencia que avanza de modo progresiva.
“Suma es suma porque afecta a los mismos sistemas de galardón. La suma es una enfermedad crónica del cerebro. El participante indagación ese aumento de dopaminala viático inmediata“, resalta el psicólogo.
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Cualquier persona puede desarrollar la enfermedad de la suma, aunque hay 30 % más de predisposición por multiplicador hereditario, indica Paulino.
“El participante compulsivo no indagación vencer. Su principal estímulo es la expectativa, la tensión previa al resultado, un proceso que genera descargas de dopamina y refuerza el ciclo adictivo. Por eso, incluso cuando apetito, continúa apostando hasta perderlo todo”, agrega.
Impacto sicológico
De acuerdo con el terapeuta, las consecuencias psicológicas son profundas: ansiedad, depresión, fallo constante e insomnio acompañan a quienes viven atrapados en el esparcimiento. La presión de las deudas, el miedo a ser descubiertos, el maltrato de las relaciones familiares y hasta amenazas por equivocación de suscripción que ponen en aventura sus vidas generan una carga emocional que afecta seriamente la lozanía mental.
Paulino insiste en la importancia de involucrar al núcleo allegado en el proceso de recuperación, ya que, “normalmente, la grupo es la que paga las deudas”.
Adicionalmente, es frecuente que la ludopatía se combine con otras adicciones o trastornos emocionales. Muchos pacientes recurren al bebida u otras sustancias para sobrellevar el malestar, lo que agrava el cuadro clínico y complica el proceso de recuperación. Asimismo podrían presentar trastornos de personalidad.
La mayoría de los pacientes no indagación ayuda por iniciativa propia, sino por presión de su entorno o tras tocar fondo. Sin secuestro, el extras profesional resulta indispensable.
“Solo no se puede salir; el cerebro está secuestrado por la enfermedad. El participante aprende a ser manipulador, mentiroso. La enfermedad no le permite ver la propia enfermedad. Cada caso es único y personalizado”, advierte el entendido.
El tratamiento varía según la recaída del caso e incluye terapia psicologica, apoyo psiquiátrico cuando es necesario, grupos de autoayuda y trabajo con la grupo. La recuperación va más allá de dejar de corretear: implica cambios profundos en la forma de proceder, manejar emociones y indisponer frustraciones.
Así como hay asociaciones de alcohólicos anónimos, narcóticos anónimos, asimismo hay colectivos de ludópatas anónimos para crear una red de apoyofundamental en la grado de recuperación.
Posibles recaídas
Finalmente, el psicólogo establece la diferencia entre recuperación y ayuno, alertando de que al igual que con el ron, la cocaína o la mariguana, el fanático al esparcimiento puede retornar a caer si no se apega a su terapia.
“Son dos cosas diferentes. Entrar en ayuno es dejar de corretear, pero si no entra en recuperación, esa situación puede llevarlo con facilidad a las recaídas. La recuperación tiene ver con un cambio que sea completo y tiene que trabajarse”, concluye.
Finalmente, paulino establece la diferencia entre recuperación y ayunoalertando de que al igual que con el ron, la cocaína o la mariguana, el fanático al esparcimiento puede retornar a caer si no se apega a su terapia.
“Son dos cosas diferentes. Entrar en ayuno es dejar de corretear, pero si no entra en recuperaciónesa situación puede llevarlo con facilidad a las recaídas. La recuperación tiene ver con un cambio que sea completo y tiene que trabajarse“, concluye.
Con los avances de la tecnología y los sitios de apuestas en camino, Paulino entiende que se hacen diagnósticos en personas cada vez más jóvenes, muchos de ellos, adolescentes.
“Susurrar de las consecuencias reales conecta más que cualquier discurso íntegro”, sostiene el psicólogo, quien destaca la importancia de romper el tabú y tratar la ludopatía como lo que es: una enfermedad que puede afectar a cualquier persona, sin distinción de época, productos o nivel socioeconómico.
Frente a la creencia de que la terapia es inaccesible, la Fundación Fénix ofrece programas de atención psicológica a bajo costo para personas con adicciones y sus familias, por otra parte de orientación y canalización cerca de tratamientos especializados cuando se requiere internamiento.






