EL AUTOR es periodista. Reside en Santo Domingo.
Acaban de propalar Peravia 2055. Se comercio de un plan que, adicionalmente de proyectar a una provincia, logra la virtud de orientar la concepción de ampliación desde lo particular. Se comercio de la evidencia de lo que puede obtener un departamento cuando decide pensarse a sí mismo.
Estamos delante una demostración de que pensar el futuro no debe ser un examen de vaticinio, sino un acto de responsabilidad colectiva. En tiempos de incertidumbre climática, reordenamientos geopolíticos y crisis de sentido en lo divulgado, los territorios que se atreven a mirarse a extenso plazo dan un paso esencial: dejan de reaccionar para comenzar a conducir, dejan de sobrevivir para comenzar a construir su destino.
Lo que se acaba de presentar en Baní no es un documento técnico más ni una promesa de coyuntura. Se comercio de un plan decisivo construido desde debajo con destino a en lo alto, con la billete de muchísimos líderes locales y actores de la comunidad dominicana en el exógeno, articulados desde lugares como Boston, Nueva York y Nueva Chaleco, así como en cada municipio y distrito de la provincia. Peravia 2055 fue diseñado para la multitud, pero sobre todo con la multitud.
Más allá del ciclo electoral

El horizonte temporal todavía rompe inercias. Treinta primaveras —siete períodos presidenciales, legislativos y municipales— obligan a pensar más allá del calendario electoral y a colocar el interés territorial por encima de las urgencias partidarias.
Por eso este plan dialoga con la Ley 1-12 de Logística Franquista de Exposición, los Objetivos de Exposición Sostenible y la Meta País 2036. Por eso incorpora adicionalmente el cambio climático como variable estructural, no como simple nota al pie.
En este plan, las cifras ayudan a dimensionar el oposición: 209,372 habitantes, 783.36 km² de superficie, amplias áreas protegidas y más de 223 km² de suelos cultivables. A esto se suma un tejido empresarial en crecimiento y un flujo de remesas que, admisiblemente articulado, puede convertirse en palanca productiva.
Pero el definitivo valencia del plan no está solo en lo que Peravia es hoy, sino en lo que decidió ser: caudal agropecuaria y de negocios del mar Caribe, centro logístico multimodal, polo de inversiones y remisión turística del suroeste.
Gobernanza con rostro humano
La gobernanza del plan es otro de sus pilares. Más de 320 organizaciones comunitarias, autoridades electas, patronal y sociedad civil participan en comisiones técnicas y foros sociales permanentes.
La inexperiencia, proveniente de todos los municipios y distritos, no fue invitada como adorno, sino como protagonista de una visión que esos mismos jóvenes habitarán en 2055. La utensilio Sueños Alcanzables de Peravia (SAP) sintetiza esa puesta intergeneracional.
Peravia 2055 es resultado de proceder con apego a lo que indica la CEPAL en su Panorama del ampliación territorial de América Latina y el Caribe 2022: los procesos sostenibles de transformación territorial requieren alianzas entre gobiernos locales, actores nacionales, sector privado, sociedad civil y comunidad organizada.
Con 54 proyectos estructurantes, más de 100 iniciativas de corto plazo y una estimación original de inversiones basada en el sistema doméstico de inversión pública, este plan combina apetencia con realismo.
Peravia 2055 cuenta con un respaldo institucional inusual: ordenanzas oficiales, cartas compromiso y trabajo voluntario que supera los 15 millones de pesos en aportes ciudadanos. Eso no se improvisa; se construye con confianza.
Pensar el departamento es cambiar su destino
Peravia 2055 es, en el fondo, una valentía política en el mejor sentido del término: la de creer que el ampliación no llega, se construye; que el departamento no se hereda, se proyecta; y que la sostenibilidad no es un discurso, sino una experiencia colectiva sostenida en el tiempo.
Lo que está ocurriendo en torno a Peravia 2055 debe ser cuidado y alimentado con adecuada encargo de la comunicación. No me refiero a simple difusión, que no deja de ser útil. Me refiero a la comunicación que construye símbolos, dota de sentido compartido a los proyectos y convierte el orgullo particular en un activo decisivo.
Enhorabuena, Peravia 2055. Si cualquier otro departamento sondeo ejemplos de planificación con alma, aquí hay uno que merece atención, cuidado y continuidad. Porque cuando un departamento se piensa a sí mismo, empieza a cambiar su destino.
info@nestorestevez.com
JPM
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