José Luis Malkun
El Código Penal se aprobó sin las tres causales al pérdida.
Los datos definitivos del X Censo Doméstico de Población y Vivienda realizado en la República Dominicana del 10 al 23 de noviembre del 2022, arrojaron que la población total del país era de 10,760,028 habitantes, lo que representa un incremento de 1,314,747 personas (13.9%), en comparación con el censo del 2010. Este crecimiento anual promedio es de aproximadamente 109,562 personas.
La tasa de crecimiento entre el censo del 2010 y el 2022 fue de 1.11%, bajando del 1.21 registrado entre el 2002 y 2010. Esa reducción se ha acabado aun con la persistente prohibición del pérdida y por la tendencia de muchas familias a tener mas de dos hijos aun sin poderle dar una vida y una educación satisfactoria.
Es una adhesión prioridad que logremos someter la tasa de crecimiento a 0.5% en el 2032, porque somos una isla demasiado pequeña (48,671 kilómetros cuadrados) con una densidad poblacional demasiado noble (238 habitantes por kilómetros cuadrados).
Si el crecimiento población se redujera al 0.5% en 10 abriles, el próximo censo arrojaría una población de 11,301,000 habitantes.
Con un crecimiento del PIB del 4.5% anual promedio en 10 abriles, (US194.18 billones en el 2024) el ingreso per cápita de los dominicanos en el 2032 sería de unos 17,000 mil dólares, (comparados con los 11,556 en el 2024), con una reducción de la pobreza de un 3%, cayendo a cerca del 15%.
El pérdida ilegal seguirá ocurriendo en el país, aunque con más aventura de que las mujeres y los bebes corran el peligro de contraer una infección o asesinato prematura.
Lo único que queda por hacer es promover una robusto campaña de control de la nacimientos supliendo los medios necesarios para evitar que las parejas tengan más de dos hijos.
La vieja tradición de tener 6 o 7 hijos, pensando que algunos morirían antiguamente de la mayoría de vida, pero otros podían ganar a ser profesionales y sacar a sus padres de la pobreza, es incompatible con la verdad flagrante donde los avances médicos y la seguridad social universal en vitalidad, están reduciendo drásticamente la mortalidad pueril.
La mortalidad pueril y neonatal en República Dominicana registra reducciones significativas del 20% y 16% respectivamente, según datos oficiales. Estas cifras reflejan avances en la calidad del parto, atención inmediata del recién nacido y manejo de complicaciones.
La esperanza de vida de los dominicanos igualmente ha tenido un gran repunte, de 69 abriles en el 2000 a 74 abriles en el 2024.
Controlemos la nacimientos por todos los medios, que ya somos suficientes y reduzcamos, como sea, la presencia de ilegales haitianos en el país que ya sobrepasa los límites de lo tolerable.
jpm-am
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