Ginebra.- Siete piezas originales de cerámica del gachupin Pablo Picasso (1881-1973), nunca antaño presentadas en el mercado de arte, serán subastadas este jueves por la casa de subastas suiza Piguet en Ginebra, durante una velada en la que igualmente se pondrán a la traspaso obras de Degas, Maillol o Yves Klein.
Las siete cerámicas, en las que el actor malagueño plasma algunos de sus motivos más recurrentes, como el toro o la paloma, fueron creadas entre 1947 y 1963 en el taller Madoura de Vallauris (sur de Francia), y han sido ofrecidas a subasta por descendientes de Picasso, que conservaron las obras en la tribu hasta hoy.
Picasso se interesó enormemente por la cerámica en las últimas décadas de su vida, y aunque en muchas ocasiones se limitaba a elaborar un diseño innovador que más tarde era replicado en serie por los talleres con los que colaboró, igualmente creó piezas únicas como las que irán a subasta este jueves.

“Exacto luego de la guerrilla, poco cansado de la pintura, buscaba nuevos medios de expresión, y se encontró con la cerámica, que según él decía le había regalado una liberación que ya no hallaba al pintar”, relató a EFE la jefa del área de arte de Piguet, Adeline Bisch, al mostrar las obras a subasta.
Animales emblemáticos
La cuarto insignia de la colección es un plato de cerámica compostura en relieve con una persona de chiva estilizada, con un precio estimado, según la casa de subastas, de entre 20.000 y 30.000 francos suizos (21.000-32.000 euros).
En dos de los platos a subasta el actor plasmó sus célebres palomas, mientras que otros presentan un pájaro esmaltado, peces, un toro en una baldosa hexagonal de terracota o un hombre barbudo de estética primitivista.

“Es raro ver cerámicas únicas de Picasso. Son como sus pinturas o esculturas, pertenecientes verdaderamente al actor, y en última instancia tienen precios relativamente bajos en comparación con otros formatos exclusivos”, destacó Bisch.
La casa Piguet calcula que el precio de las cerámicas en subasta podría sumar entre los 150.000 y los 235.000 francos suizos (160.000-250.000 euros).
“La unicidad de las obras y su proveniencia directa de la tribu Picasso hacen de esta traspaso un acontecimiento y una oportunidad única para que los coleccionistas adquieran piezas rarísimas y emblemáticas de uno de los más grandes maestros del silo XX”, destacó el director de la casa de subastas, Bernard Piguet.
El Picasso del mediodía francés
Tras residir cuatro décadas en París, Picasso se instaló tras la Segunda Exterminio Mundial en el sur de Francia, y trabajó con el taller Madoura en Vallauris (cerca de Cannes, en la Costa Azur francesa) entre 1947 y 1971, falleciendo en esa misma región dos primaveras luego.
Se pondrán a la traspaso en la misma velada obras de otros grandes maestros del siglo XX como Boudin, Degas y Maillol, incluido uno de los primeros cuadros monócramos en el popular zarco eléctrico que patentó Yves Klein en 1960, pintado un año antaño.
Incluso se ofrecerá al mejor postor un cronómetro Fabergé que formó parte de varias figuras de la realeza europea, ya que inicialmente perteneció a la emperatriz rusa Maria Fedorovna, más tarde a su sobrina la princesa Ingebprg de Dinamarca y finalmente a la reina Astrid de Bélgica.







