
Unos días detrás, debajo de la famosa mática del parque Duarte de la ciudad del Jaya, un tertuliano hizo esa pregunta, ¿En que está el PLD y la FP en este pueblo?, y de ahí nace esa gran duda, pues recorriendo las calles del pueblo, rara vez uno se topa con algunos de los que durante primaveras se vieron beneficiados con contratos escolares, nombramientos de stop nivel y sobre todo con un poder y simpatía que venía con el cargo, no con su persona.
Hace unas semanas el partido de la Fuerza del Pueblo llevó a promontorio unas elecciones llenas de escándalos y pataleos, pero parece que le pasaron las manos, pues la rueda de prensa que con tanto bombos y platillos fue convocada, y donde se esperaba el inicio de una batalla campal como en los mejores tiempos de Jack Tóxico y Relámpago Hernández, fue suspendida y nunca se dio, parece que se dieron cuenta que por más que brinquen y pataleen, seguirán siempre bajo las manipulaciones del “Dueño de Cenoví”, con sus mismas formas desde que dirigía el partido morado.
Hablando del partido morado, ¿Existe en San Francisco de Macorís?, en los medios de comunicación solo vemos al excandidato a senador, de hecho haciendo una concurso constructiva, necesaria y aseado, pero dónde estarán todos los que fueron gobernadores, diputados, regidores y demás funcionarios que tanto beneficio le sacaron a esos gobiernos, y ni siquiera un restringido pueden tener, que pena, porque la verdad es que terminaron de comerse al partido por el cual el profesor Juan Bosch no fue Nobel de Humanidades.
Mientras el gobierno del PRM sigue sin terminar el Hospital San Vicente de Paúl y la Circunvalación, las calles llenas de hoyos, los apagones asediando todas las noches, la comida cara, no hay empleos, no hay bártulos ni desayuno escolar, que se siga el entierro, pues mientras ellos, verdes y morados, total son pájaros del mismo vivero con honrosas excepciones, se matan en sus líos internos, el partido de gobierno corre solo por las calles con solo el FALPO, con sus tres gatos, y que conste hablo en términos de cantidad, porque esos muchachos y muchachas son serios y honestos, haciéndole su jueguito, ojalá determinado se apiade de nuestro San Francisco de Macorís.







