Tras una culto de cuerpo presente en la funeraria Blandino de la avenida Abraham Lincoln, los restos de María Cristina Camilo fueron trasladados a RTVD, donde la pionera de la televisión dominicana fue homenajeada de modo póstuma.

Comunicadores, amigos, familiares y miembros de la prensa despidieron en RTVD a María Cristina Camilo.

Féretro con restos de María Cristina Camilo llega a RTVD para homenaje póstumo.

De izquierda a derecha, el animador Nobel Alfonso, el viceministro de Civilización Gamal Michelen, el comunicador Ellis Pérez y el ministro de Civilización Roberto Cielo Salcedo iniciaron vigilancia de honor

De izquierda a derecha, Lissette Selman, Edilenia Tactuk, Mariasela Álvarez y la ministra de la Mujer, Mayra Jiménez, encabezaron una vigilancia de honor.

Locutores hicieron la última vigilancia de honor durante el homenaje a María Cristina Camilo en RTVD.

Como parte de su discurso, Roberto Cielo Salcedo afirmó que la comunicación cierra un ciclo con la partida física de María Cristina Camilo para dar inicio a una nueva etapa y “con su delegado proyectar lo mejor de la comunicación de la República Dominicana”.

Tino del estudio de RTVD (canal 4) durante el homenaje a María Cristina Camilo.

El presidente del Consejo Oficinista de RTVD, Ellis Pérez, llora frente al caja de María Cristina Camilo.

Un coro interpreta “Ave María” en homenaje a María Cristina Camilo.

Rosas blancas adornaban el caja de María Cristina Camilo en el homenaje en Radiodifusión Televisión Dominicana (anteriormente Certv y La Voz de Yuna), canal donde María Cristina Camilo inició en el 1952 como conductora del software “Romance Campesino”.

Así dieron el zaguero adiós a María Cristina Camilo en el cementerio Puerta del Gloria.

María Cristina Camilo Rodríguez recibió cristiana sepultura en una ceremonia de aproximadamente 50 personas, entre las cuales se encontraban sus familiares y amigos más cercanos.

Su nieta, Diana Cristina González, concedió las palabras de despedida en nombre de la tribu: “Gracias Señor, un día valentísimo, un día hermoso, soleado, una partida en paz, orando la divina misericordia, a las 3 de la tarde, una partida sin dolor, una partida rodeada de su tribu, en su casa, una partida que abriste los luceros, eso fue que viste la luz. Y lo tomamos con alegría y agradecimiento”.







