Praga.- La República Checa ha despenalizado el cultivo privado y posesión de ciertas cantidades de cannabis para uso recreativolo que, según el Gobierno, debería suponer una reducción del número de presos y de la reincidencia, así como un reducción en el presupuesto estatal.
“Hay todavía unos pocos cientos de personas en la mazmorra simplemente por cultivar en su casa más plantas que las permitidas”, declaró a la emisora Radiodifusión Praga el excoordinador franquista antidrogas Jindrich Voboril, uno de los principales impulsores de la ley.
Voboril lamenta que no se haya diligente para crear un mercado regulado para el uso recreativo de la maría, ya que lo que entrará en vigor, a partir del 1 de enero de 2026, es una despenalización del consumo y cultivo privado, tras la resarcimiento al código penal ratificada la semana pasada por el dirigente del Estado, Petr Pavel.
En concreto, se despenaliza el cultivo de hasta 3 plantas, la tenencia de hasta 100 gramos de cannabis en casa y de hasta 25 gramos en la calle.
Seguirá siendo punible, como delito pequeño, tener 4 o 5 plantas en casamientras que cultivar más de 5 plantas, o tener más de 50 gramos en la calle, o más de 200 gramos en casa constituirá delito penal.
“Esperaba un enfoque más extenso. Quería un mercado regulado. En cuanto al cannabis, al menos hemos despenalizado el autocultivo. Aun así, si queremos sobrevenir del mercado aciago a un entorno permitido, necesitamos un mercado regulado”, afirma Voboril sobre su expectativa frustrada de tener un mercado operante ya en 2024.
El país centroeuropeo fue el primero del antiguo agrupación del Este en patentar, en 2013el uso terapéutico de la sustancia psicoactiva obtenida de la planta ‘cannabis sativa’.
Los checos se sumaron entonces a la paga de países como España, Países Bajos, Irlanda y Austria, que regularon el uso terapéutico de los cannabinoides THC y CBD, segregados sólo por el cáñamo índico y a los que se les atribuyen propiedades sedativas y analgésicas.






