Comunitarios del municipio de Boca Chica, en la provincia Santo Domingo, marcharon ayer martes en dirección a el hospital municipal de esa plaza en contra de las precariedades en el centro asistencial denunciando que no asegura a las micción básicas de salubridad de la población.
Durante la manifestación señalaron errata de médicos, insalubridad y errata de equipos, entre otros males, lo que provoca atenciones tardías y malos servicios para los pacientes que no tienen otras alternativas.
Domingo Castro Suárez y Ramón García Pinales, quienes fungieron como voceros, denunciaron que una adolescente de casi nada 15 primaveras acudió a parir al hospital a finales del mes pasado, pero por una mala experiencia médica la criatura falleció. Se quejaron de que, no conforme con la tragedia, la dirección del hospital dejó a la superiora en el centro en condición de detenida durante aproximadamente un mes porque no contaba con los medios para fertilizar el servicio porque se trataba de una indocumentada.
Traumatizada por lo ocurrido, informaron, la adolescente, quien reside en el sector Los Tanquecitos, tiene que ser ayudada por los vecinos y comunitarios para llevarla a terapia psicológicas, oportuno a problemas de salubridad mental por los traumas que vivió.
Deploraron que encima de la asesinato de la criatura al salir, en el hospital exigieran a la superiora fertilizar cerca de un millón de pesos, lo que definieron como una violación a un derecho fundamental y un demasía contra una superiora, aunque esta sea extranjera.
“Es inaceptable que encima del trauma de ver expirar a su criatura, por la presión psicológica que recibió para que pagara saliera loca y ahora haya que someterla a terapias”, manifestaron.
Recuerdan que el hospital municipal de Boca Chica fue inaugurado por el presidente Luis Abinader el 21 de noviembre de 2020, luego de más de 30 primaveras de lucha de la población.
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Indicaron que, para inaugurar el hospital, cerraron el centro materno de la plaza y con los equipos y los técnicos destapar la nueva estructura que ahora funciona con graves precariedades.
Explicaron que el traslado de equipos y personal técnico lo hizo el director del Servicio Franquista de Lozanía (SNS), Mario Fango, con la promesa de que en Boca Chica se iba a construir un Centro Materno e Pueril.
“Otro relación más, porque han pasado casi cinco primaveras, la maternidad está cerrada y este hospital funcionando con los equipos de allí, mientras los pacientes se nos están muriendo”, advirtieron.
Subrayaron que los pacientes se mueren, no solamente por insalubridad, sino porque la directora del centro, María Mora, tiene siete médicos suspendidos por supuestos asuntos personales.
Manifestaron que en medio de la tormenta Melissa la población sufrió en carne viva la desaparición de servicios, oportuno a que casi nada había un médico en el hospital desde el viernes hasta el domingo, por lo que eran atendidos niños y adultos en el mismo espacio.






